Fabricantes
de PC renuevan sus equipos
Windows XP desata las
pasiones
No se trata simplemente de un nuevo
programa que sale al mercado. El XP obliga a
toda la industria a readaptarse.
Antonio Trujillo
Enviado Especial en Nueva York
El Diario de Hoy
Una
elevada demanda en las tiendas especializadas en
informática y el inicio de una feroz
lucha en la industria de las computadoras por el
mercado que se abre, fueron los hechos
relevantes de los dos primeros días del
Windows XP en el mercado estadounidense.
A pesar de no contar todavía con
cifras detalladas de las ventas a escala
nacional del nuevo programa, los jerarcas de
Microsoft estaban seguros de que su nuevo
"juguete" había arrancado muy bien, tras
su cinematográfico lanzamiento, el jueves
pasado.
Y a juzgar por el movimiento que se observaba
en los almacenes, Bill Gates y sus muchachos
deben estar satisfechos. No se trataba de
multitudes arrebatándose las cajas del
XP, pero sí de una demanda continua,
favorecida -según los administradores de
tales lugares- por el precio con que el programa
salió al mercado.
A $199.99 el paquete "Professional" y a
$99.99 el "Home Edition", el Windows XP se
colocó a un nivel de precios accesible
que incluso parece romper con la fama de
costosos que tienen los productos de
Microsoft.
Pero la demanda del producto es apenas la
punta del iceberg de todo lo que empezó a
moverse en un sector, donde los protagonistas
son verdaderos pesos pesados de la
producción y el mercadeo.
Compaq adelante
El primer paso en grande lo dio Compaq. Su
última línea del modelo Presario
está siendo promocionada por todo el
país, con el atractivo de que ya trae
incorporado el XP. "Como el café y el
periódico: Windows y Compaq van juntos",
reza su lema propagandístico.
Y no escatima en gastos de publicidad.
Anuncios de página entera en los
periódicos de mayor circulación lo
confirman. Incluso, por una cifra millonaria,
logró que el USA Today envolviera durante
dos días los periódicos que
envía a sus sucriptores, en un
cartón que promociona sus equipos.
Hewlett Packard prepara su campaña,
pero conocedores del sector creen que no
será tan agresiva, dado que pretende
apuntalar a Compaq, su antiguo competidor, pero
ahora aliado en el proceso de fusión de
ambas compañías.
Luchadores de calibre en ese mercado, como
Dell, Sony y Toshiba, preparan sus estrategias.
Como adelanto, en la exposición de
equipos que se realizó paralela al acto
de lanzamiento del XP, mostraron todo un arsenal
de modelos a los que incorporarán el
nuevo Windows.
Un gigante legendario como es IBM,
está jugando un papel de bajo perfil,
originado según ejecutivos de otras
firmas, en la relación poco cálida
que desde hace años mantiene con
Microsoft. De hecho, tanto en EE.UU., como en
Latinoamérica, muchos modelos de IBM se
han vendido con el sistema operacional Windows,
pero con bases de datos, hojas de cálculo
y procesadores de palabra que compiten con el
paquete Office de Microsoft.
¿Y la velocidad?
La
emoción entre los fabricantes de
computadoras tiene una razón de fondo:
muchos equipos deberán ser cambiados, si
es que sus dueños quieren gozar de todas
las posibilidades que les brinda el XP.
Expandir la memoria podrá ser una
solución a la que acudan muchos de los
usuarios. Pero no será suficiente con
ello. El problema de la velocidad es
también un determinante para sacarle el
máximo provecho al nuevo sistema
operativo. Y para ello, el procesador es
definitivo.
Pero si de procesadores se trata, ahí
está Intel, el rey de ese segmento del
mercado. El propio presidente de Intel, Craig
Barrett, subió al escenario de Bill Gates
en el acto de lanzamiento del nuevo Windows,
para anunciar que el último modelo de
procesadores Pentium es el ideal para hacer que
el XP corra a plena velocidad.
Una emoción similar era la que
reflejaban los rostros de los ejecutivos de
Canon y Lexmark, al insistir durante la
exhibición de equipos, en las bondades de
sus nuevas impresoras, capaces de dar la
máxima nitidez a las fotografías
que con el XP se pueden trabajar.
Así como las nombradas, muchos otras
firmas que producen componentes o accesorios
para computadores, hacen fuerza para que
Microsoft logre consolidar el nuevo sistema.
En la medida en que Windows XP se posicione
del mercado, habrá necesidad de nuevos
productos. Es el caso de las cámaras para
computador, que si bien hasta ahora eran muy
útiles, no eran imprescindibles para una
buena comunicación.
Pero el subprograma Messenger del XP brinda
la opción de la comunicación con
voz y video, de tal manera que las 'web cams' se
volverán muy necesarias para quienes sean
usuarios frecuentes de los servicios de
mensajería y chat.
Al lanzar un nuevo sistema operativo, el que
Microsoft promete será el nuevo
estándar de la informática, Bill
Gates volvió a agitar un mercado cuya
capacidad de compra hasta ahora no tiene
límite cuantificable.
El estilo Bill
No es sólo la informática lo
que Bill Gates está revolucionando
día a día. El hombre más
rico del mundo está creando un nuevo
paradigma: su estilo.
Gates no tiene una apariencia de hombre
prepotente e inalcanzable, que ha sido
característica de los empresarios
multimillonarios.
No refleja la actitud del hombre arrogante
ante quien hay que rendirse, bajo el peso del
inmenso poder de su dinero.
Quien no conozca a Gates, podría pasar
a su lado por cualquier calle y sólo
vería a un ciudadano estadounidense
común.
Ni siquiera es un modelo ambulante de las
tendencias más recientes de la moda
europea. Viste como cualquier empleado.
Y tal como lo demostró el pasado
jueves, al lanzar el Windows XP, es capaz de
cambiar costumbres de muchos años, como
la corbata.
Como Gates no usa dicha prenda, nadie la
usó durante los actos de lanzamiento del
XP. Ni los invitados, ni los poderosos
empresarios de la computación. Todos los
presidentes de las compañías que
asistieron al evento, llegaron sin corbata.
Gates no tuvo que dar ninguna orden.
Simplemente, él no usa corbata. Por
tanto, como si todos quisieran complacerlo,
nadie la usó. Del mundo de la
informática, Gates la desterró.
Bill
Gates ataca de nuevo
Microsoft, el
gigante del software, lanzó ayer una
ofensiva mundial con su nuevo sistema operativo.
Gates aseguró que será el nuevo
estándar de la informática. Los
fabricantes de computadoras ya adoptaron el
sistema en sus nuevos equipos.