Bombardeos alcanzan
sitios de la Cruz Roja
El portavoz de la Cruz Roja anunció
la destrucción de tres de sus almacenes
con alimentos esenciales, tiendas de
campaña, cobijas y otros equipos de
emergencia destinados a los más pobres
de Kabul
AFGANISTAN
SERVICIOS CABLEGRAFICOS.-
Tres
almacenes del Comité Internacional de la
Cruz Roja (CICR) se incendiaron ayer al ser
alcanzados durante un ataque de la
aviación estadounidense contra Kabul,
capital de Afganistán, por segunda vez
este mes, dijo un portavoz del organismo.
"Sucedió nuevamente. A las 11.30 de la
mañana (hora local) se registraron
grandes explosiones y tres de nuestros almacenes
arden ahora en fuego", dijo el portavoz del
CICR, Mario Musa.
El funcionario precisó que aún
no tenía conocimiento de víctimas,
pero que probablemente había muy poca
gente en los almacenes por ser el viernes un
feriado religioso.
"Al menos espero que haya muy pocas
(víctimas), tenemos información
muy limitada y el personal allá
está muy desmoralizado",
añadió.
El 16 de octubre, bombas lanzadas por aviones
estadounidenses también alcanzaron los
almacenes del CICR.
Musa dijo que en los locales había
alimentos esenciales, tiendas de campaña,
cobijas y otros equipos de emergencia destinados
a los más pobres de Kabul.
"Ese material se perdió de nuevo",
indicó.
Golpe a ayuda humanitaria
En Ginebra, el portavoz Kim Gordon-Bates dijo
que los almacenes eran un centro de
distribución de un programa para
alimentar hasta 8.000 familiares de personas
discapacitadas.
"Nosotros sí advertimos a los
estadounidenses de esta operación (la
distribución de alimentos) y que ellos
podían esperar movimientos de camiones y
concentraciones de gente", dijo. "Hoy no hubo
movimiento pero sí en los días
previos".
El Pentágono no hizo declaraciones
inmediatas sobre el ataque del viernes, que ha
ocasionado un duro golpe a la
distribución de ayuda en Kabul, devastada
por 20 años de guerra y bajo incesantes
bombardeos desde el 7 de octubre.
El régimen Talibán
ordenó a todo el personal internacional
de las agencias de ayuda en Afganistán
que saliera del país poco después
de los atentados del 11 de septiembre en Estados
Unidos.
Gobierno británico compromete
fuerza
Gran Bretaña se comprometió a
enviar 200 soldados de fuerzas especiales para
la campaña militar en Afganistán,
como parte de una creciente fuerza que
incluirá buques y aviones de combate,
informó ayer el gobierno.
Adam Ingram, ministro de las Fuerzas Armadas,
le informó al Parlamento que 200 comandos
de la infantería de marina
tendrían como base los buques emplazados
en el golfo Pérsico, listos para las
operaciones en Afganistán. Otros 400
comandos permanecerían en Gran
Bretaña en espera de intervenir en las
operaciones, agregó.
Ingram dijo que el compromiso constituye una
''demostración de nuestra
resolución de ver que la campaña
contra el terrorismo internacional concluya''.
Gran Bretaña es la nación que
más ayuda ha ofrecido a Estados Unidos
tras los atentados terroristas del 11 de
septiembre en Nueva York y Washington. ''Hemos
dicho que estamos en esto hasta el fin, y
tenemos la intención de hacerlo'', dijo
Ingram.
Los comandos están entrenados para
operar tras las líneas enemigas y luchar
en terreno montañoso y ártico.