Se
desconocen las causas del accidente
Dos muertos en
tragedia aérea
Las víctimas eran miembros activos
de la Cámara Salvadoreña de la
Industria de la Construcción (CASALCO) y
estaban encargadas de las obras a la altura de
Los Chorros
María
T. Pérez
El Diario de Hoy
Dos
ingenieros murieron ayer al estrellarse el
helicóptero que pilotaban en la
jurisdicción de Ilopango, al oriente de
la capital.
Las víctimas fueron identificadas como
los hermanos Arnoldo y Wenceslao Kreysa. El
primero era director de la Cámara
Salvadoreña de la Industria de la
Construcción (CASALCO), mientras que el
segundo se desempeñaba como asesor de la
junta directiva de dicha institución.
El oficial de relaciones públicas de
la Fuerza Aérea, teniente Sidney Marenco,
dijo que a las 9:30 de la mañana se
activó la alarma de accidentes en la Base
Aérea de Ilopango.
El helicóptero Robinson 22,
matrícula nacional YS 1020P, se
precipitó a tierra y cayó en un
barranco situado en las cercanías de la
colonia Santa Lucía y al sureste de la
colonia Vista al Lago.
Los ingenieros murieron por trauma
craneoencefálico severo y traumatismos,
de acuerdo con paramédicos de la
Policía Nacional Civil (PNC).
Sin pistas
Hasta el momento no hay pistas sobre las
causas del accidente.
El teniente Marenco dijo que la
Dirección General de Tránsito
Aéreo se encargará de analizar las
pruebas para determinar qué
ocurrió con el helicóptero.
Ayer, miembros del laboratorio
científico de la Policía
también recogieron partes de la aeronave
accidentada para someterlas a
análisis.
Trabajadores de la construcción que se
encontraban en sus labores en la colonia Vista
al Lago, cercana al sitio del accidente,
declararon que sólo escucharon "un fuerte
impacto".
Willian Díaz, un trabajador de la
residencial, llamó al Sistema de
Emergencias 911 a las 9:30a.m. para avisar de lo
ocurrido.
Según él, se escuchó que
la aeronave se apagó. Luego
descendió de manera brusca, al tiempo que
la hélice se desprendía.
El presidente de CASALCO, Benjamín
Trabanino, quien llegó al lugar de la
tragedia, explicó que los hermanos Kreysa
venían de inspeccionar la residencial Los
Chorros, en Lourdes, Colón.
Al momento del accidente se dirigían a
una reunión de trabajo con sus colegas de
Guatemala.
Según Trabanino, las víctimas
eran propietarios de las construcciones de las
residenciales Los Chorros y Vista al Lago y
dirigían las obras de mitigación
en la carretera al occidente, a la altura del
balneario Los Chorros.