Operación
"Vulcano"
Después de todo, gracias a Dios,
hubo un final feliz: el niño
volvió con su familia tras sufrir un
calvario de 10 días
Verónica
Rivas
El Diario de Hoy
La
operación "Vulcano" inició a las
2:00 de la madrugada, hora en la que
policías, fiscales y periodistas estaban
listos.
No lo niego. Me dio temor al inicio. Era un
operativo en búsqueda de peligrosos
delincuentes, pero, a la vez, sentía que
iba a suceder algo grande, y que debería
llegar hasta el final.
A las 3:00 de la mañana cayó el
primer sospechoso, el presunto cabecilla de la
banda "Tacoma" o "Los Cabrera", que fue
arrestado en la colonia Centroamérica. A
medida el operativo continuaba, el número
de capturados aumentaba.
Los vehículos de la Policía,
Fiscalía y periodistas eran conducidos a
gran velocidad por las calles de San Salvador y
su periferia. Al llegar a las cercanías
de las viviendas de los sospechosos, las luces
de los vehículos eran apagadas. A las
4:30 de la mañana, cuando ya el cansancio
y el sueño se apoderaba de la
mayoría, un subcomisionado gritó:
"¡Encontraron al niño secuestrado".
Volvimos a agarrar fuerzas y corrimos hacia los
carros para dirigirnos al lugar de la
liberación.
Al llegar a la Residencial Escalón
Norte vi a Felipe que cubría su cuerpo
con una sábana y salía de una
vivienda. Sus primeras palabras fueron: "Estoy
feliz porque voy a ver a mis papás de
nuevo...".