¿Pánico
entre los diputados?
"¡Que no 'cunda' el pánico!",
hubiera dicho el Chapulín Colorado,
superhéroe de la televisión, al
ver la reacción de los diputados de la
Asamblea Legislativa.
- Ana
Giralt
- El Diario
de Hoy
Y
es que al saber que la manifestación de
los ex patrulleros se enfrentaba con la
Policía, el temor, la especulación
y la curiosidad invadieron la sesión
plenaria, a tal grado que, de manera apresurada
y sin mayor discusión, se aprobó
la "Ley Seca".
Walter Araujo, presidente de la Asamblea
Legislativa, fue uno de los más
"preocupados".
Dijo que su obligación es salvaguardar
la seguridad del pleno, así que dio por
cerrada la sesión. Araujo fue uno de los
primeros en abandonar las instalaciones de la
Asamblea.
Mientras el Presidente salía, en tono
de broma, el directivo Aristides Alvarenga
gritaba: "¡El que quiera salvarse, que me
siga!".
El pedecista fue el único directivo
que se quedó en el pleno. Hasta
tomó el teléfono para exigir que
el trabajo continuara entre los empleados
administrativos.
"¡Aquí hasta las 4:00 se trabaja!
¡No hay que tenerle tanto miedo a los
muchachos sino a los sismos!", dijo.
Demasiado tarde. El parqueo de la Asamblea
estaba congestionado por una fila de carros,
algunos manejados por diputados y, otros, por
administrativos, que urgían abandonar el
recinto.
Y si no lo cree, pregúntele a Gerardo
Suvillaga, quien tuvo que pedir "jalón" a
Carlos Reyes, pues su ordenanza, por un error de
comunicación, se llevó su
carro.