Sonido de
'Garbage'
La banda sacó a relucir todo su
potencial para grabar un disco en el que
"experimentación" es la palabra
clave
- Estados
Unidos
- Universal.-
La
cita es en los estudios Smart, el legendario
microestudio ubicado en Madison, Wisconsin, en
donde fueron grabados clásicos
álbumes como Nevermind, de Nirvana;
Siamese Dream, de Smashing Pumpkins, así
como los tres discos de Garbage.
beautifulgarbage es el nombre de la
más reciente producción del
cuarteto integrado por Manson, Erikson, Butch
Vig y Steve Marker.
El álbum, que representa un paso
adelante para el grupo de ecléctico
estilo musical, bien podría ser definido
-con la excepción de los primeros dos
temas- como un disco totalmente "anti-Garbage",
tanto en el sentido de la
experimentación, como en el sentido
literal de su significado en el término
anglosajón.
"Cuando empezamos a grabar el disco,
sabíamos que queríamos buscar una
diferente dirección en esta
ocasión", dice Erikson, "creo que la
mayoría de las canciones pugnaban por un
sonido diferente y creo que las melodías
de Shirley esta vez tienen muchos más
arreglos, así es que tratamos
conscientemete de hacer las cosas de manera
distinta".
Un claro ejemplo de esto es el tema "Can't
Cry These Tears", en donde Shirley suena como si
estuviera extraída de The Supremes,
mientras la melodía recuerda con
nostalgia la música de los 60 con un
estilo que irónicamente suena fresco.
"Es algo que queríamos hacer en los
últimos dos discos", confiesa Manson,
"pero que nunca habíamos encontrado la
manera de realizarlo porque cuando Garbage
surgió había muchas otras
prioridades por cumplir; pero la
fascinación que tenemos con esas
producciones de los sesenta siempre estuvo
ahí y esta vez lo pudimos hacer".
La bella cantante, fascinación de
tantos y tantos hombres, comenta que Garbage
siempre se ha distinguido por saltar de
género a género sabiéndolos
combinar, pero que nunca se habían
atrevido a sonar de manera radicalmente distinta
como en este tema.
"Creo que en esta ocasión me
sentí mucho más confidente. En el
primer álbum sentí que todo fue
una chiripa. Yo estaba en la total obscuridad y
de repente me hicieron parte de una banda con
tres hombres que tenían una
reputación fenomenal, así es que
nunca sentí que le brindé algo a
la ecuación que realmente hizo de ese
álbum un éxito. Tuvimos que hacer
giras como desquiciados y en ese período
fue cuando desarrollé una gran
autoestima, me di cuenta que podía cantar
y que durante 18 meses no tuve problema alguno
para alcanzar ciertas notas. Así es que
cuando se llegó la hora de grabar este
disco, sabía los logros que podía
tener".
Shirley confiesa estar obsesionada con
Siouxsie & The Banshees, The Pretenders,
Marianne Faithfull, Patti Smith, Ella
Fitzgerald, Peggy Lee, Nina Simone y, de las
vocalistas contemporáneas, idolatra a
Björk, P.J. Harvey, Courtney Love y sobre
todo a Fiona Apple. ¿A quién odia?
Fácil, a Christina Aguilera y Jennifer
Lopez.
Confianza total
La cantante que tiene un marcadísimo
acento irlandés, no tiene pelos en la
lengua para hablar de su estatus de sex symbol,
ni le da pena reiterar que en repetidas
ocasiones ha aceptado dar buen sexo, pero lo que
no puede evitar es sentirse molesta porque
ésta sea la única
percepción del público hacia
ella.
Duke Erikson, sin embargo, opina que es
lógico que Shirley sea percibida como un
ídolo sexual y no le molesta que la
prensa y el público relegue a los
caballeros a un tercer plano, pues a final de
cuentas, alguien tiene que dar la cara ante las
masas y esa tarea le tocó, por
lógica, a Shirley.
Y aunque muchos pensarían
también, o incluso como ya la han tachado
de sólo limitarse a cantar y ya, la labor
de Shirley Manson en la banda es tan compleja
como la de los tres hombres. Entre los cuatro
producen, toman decisiones, hacen arreglos y
claro, además ella canta y escribe los
temas.
Así, con personalidad ying-yang,
saltando del blanco al negro, raras veces
tocando los grises ("qué aburrido es el
gris", expresa), Shirley refleja en las letras
del disco, sin temor alguno, su vulnerabilidad:
algunas veces agresiva ("Shut Your Mouth"),
otras trágica ("Breaking Up The Girl") y
en ocasiones positiva ("Androgyny").
Aunque la mayoría de las bandas no
podrían responder cuál es su
canción favorita del disco, tanto Shirley
Manson como Duke Erikson no titubean al
responder.
"Sin duda 'Silence Is Golden' (repleta de
guitarras estruendosas) es mi favorita por
muchas razones", responde Erikson, "es un tema
fuerte, interesante y diferente a lo que hemos
hecho. Además, tiene tres cambios
musicales en ella y aún así
mantiene cohesión. Creo que los fluidos
creativos realmente funcionaron en la
creación de este tema".
"Yo escojo 'Cup of Coffee' (un
dramático tema que recuerda a Portishead
o al cine de David Lynch) porque simplemente
creo que es la canción mejor lograda en
nuestra carrera", declara Manson, "literalmente,
cualquier persona podría cantar y
tocarla, y aún así
destacaría en sus dos pies, tiene una
gran melodía y la letra es universal,
quien la ha escuchado se le pone la piel de
gallina". Garbage quiere sonar diferente cada
vez que se pueda.