Doy
deporte...tú cede las malas
pasiones
Cien campos deportivos en varios
municipios del país construirá el
nuevo programa de prevención social de la
violencia y la delincuencia del Consejo Nacional
de Seguridad. La obra que terminaron hace poco
tiempo en la colonia Lincoln-Metrópolis
es de primerísima calidad
Redacción
Lo
que un grupo de hombres construyó en la
colonia Lincoln-Metrópolis no sólo
es de primera calidad para los ojos de cualquier
centroamericano, sino que representa el mejor
ejemplo de todo lo bueno que se puede hacer para
proponer un buen canje a los jóvenes en
comunidades en problemas: cambiarles la
drogadicción y la violencia por un
horizonte abierto hacia el deporte.
Ponga un pie en la nueva cancha deportiva de
la colonia Lincoln-Metrópolis. Puede
estar seguro de que le costará creer lo
que ahí ve: una cancha de primera calidad
cubierta de grama artificial, graderíos
ordenados y bien construidos, áreas bien
cuidadas y aseadas y, sobre todo, un inmenso
campo en el que niños, jóvenes y
aún adultos disfrutan del futbol.
Ahhh...y lo pueden hacer a cualquier hora porque
posee faroles de iluminación de
altísima calidad.
Fue el sábado 6 de octubre cuando el
vicepresidente de la República, Carlos
Quintanilla, y Salvador Samayoa, el hombre que
dibujó en su cabeza un ambicioso proyecto
para construirles campos deportivos a los
jóvenes y así sacarlos de
cualquier perturbación, inauguraron la
cancha de la colonia
Lincoln-Metrópolis.
Lo que se miraba la tarde de ese
sábado era ejemplarizante: cientos de
personas tratando de ingresar, en orden, a los
graderíos de la cancha, embajadores,
invitados especiales, pero, sobre todo,
más de un centenar de niños que,
con globos en sus manos, rodeaban aquellas
instalaciones.
Afuera, una comunidad entera estaba orgullosa
de lo que allí tenían. Y sobraban
los jóvenes que, en medio de sus
pláticas, trataban de pactar la
formación de equipos de futbol para
disfrutar de aquellas instalaciones lo
más rápido posible.
Ese complejo deportivo es parte de un
programa de prevención social de la
violencia y la delincuencia que
diseñó Salvador Samayoa como uno
de los más importantes miembros del
Consejo Nacional de Seguridad
Pública.
Esa obra se incluye dentro del nuevo enfoque
de seguridad pública impulsado en el
país por el presidente Francisco Flores.
La fórmula es sencilla y brutalmente
sensata: construir 100 instalaciones deportivas
en varios municipios del país para que
esos campos sequen las tentaciones de los
jóvenes por las drogas y la
delincuencia.
¿Pueden elegir realmente los
jóvenes? Claro que sí. Frente a la
posibilidad de agolparse ante las malas
decisiones, si al menos tienen un campo de
deporte de primera categoría como el que
se mira en la Lincoln-Metrópolis, tienen,
en sus narices, una opción para escoger
otro camino para no acabar estrellados frente a
la vida.
Son esos campos los que, en la nueva
estrategia, se convierten en ejes de
prevención social y participación
ciudadana para complementar la eficacia
policial, fiscal o judicial.
En la construcción del nuevo campo
participó la Alcaldía de la
jurisdicción y representantes de buena
parte de la comunidad. Esa obra se
construyó con recursos del Consejo
Nacional de Seguridad Pública. A eso se
juntaron aportes complementarios del FISDL y de
la empresa Tabacalera de El Salvador.
Los beneficiarios directos de las nuevas
instalaciones son: colonia Lincoln, Residencial
Australia, Residencial Florida, Centro Urbano
José Simeón Cañas,
comunidades de la "súper manzana" como
Emmanuel, 4 de Octubre, Raúl Rivas, 13 de
Enero, Nazareno, 28 de Enero, San
Sebastián, 10 de Octubre. Equipos de San
Ramón, colonias San Matilde, Santa
Gertrudis y San José, tradicionalmente
ocupan ese campo.
Varios colegios también se
beneficiarán, como el Instituto Nacional
de Mejicanos, el Liceo Cristiano Juan Bueno, el
centro escolar República del Perú,
centro escolar República de Uruguay,
centro escolar Arturo Romero y el Instituto
Nacional de San Ramón.
Todos esos proyectos llevan un componente
para prevenir la violencia que incorpora la
organización y liderazgo vecinal, la
educación, la formación
vocacional, la búsqueda de empleo, las
actividades culturales y otra serie de acciones
que se coordinan con la Policía Nacional
Civil.
Otros planes
Los funcionarios involucrados en ese tipo de
proyectos trabajan duro, sin descanso. El
año pasado iluminaron las canchas de
futbol 1 y 2 y construyeron una cancha de
baloncesto en el complejo deportivo Zacamil.
También iluminaron el campo de la
urbanización Nueva Metrópolis, a
pocas cuadras de las nuevas instalaciones.
Durante el último trimestre de este
año tienen programada la
remodelación de la cancha número 2
del complejo deportivo Zacamil (incluye
césped artificial, graderíos y
malla ciclón en el perímetro).
En las próximas semanas también
iniciarán la remodelación de las
instalaciones en la urbanización Nueva
Metrópolis, incluyendo malla
ciclón perimetral, reconstrucción
del quiosco, construcción de
caños, iluminación de la cancha de
baloncesto y engramado natural de la cancha de
futbol.
El programa abarca el área
metropolitana del Gran San Salvador y otros
municipios próximos a la capital. En las
próximas semanas iniciarán la
construcción de otros 12 proyectos.
Algunos de ellos serán más grandes
que el que se inauguró en la
Lincoln-Metrópolis (como en el predio
adyacente al parque de pelota "Saturnino Bengoa"
y el Círculo Estudiantil de Sonsonate).
Los próximos proyectos
beneficiarán a municipios con mayor
densidad de población y graves problemas
de violencia y drogadicción.