Brizuela
también se va de Marte
A la renuncia del presidente Rafael
Pacheco se sumó anoche la del
técnico Nelson Brizuela. Lo anterior deja
al Atlético Marte como nave al garete y a
punto de hundirse.
Roberto
Aguila
Anoche,
mientras los directivos marcianos estaban
reunidos tratando de apagar el fuego que les
dejó la renuncia intempestiva del
presidente Rafael Ignacio Pacheco, llegó
Nelson Brizuela para presentar su renuncia como
director técnico del equipo.
Inmediatamente nos pusimos al habla con el
paraguayo para saber las razones que lo
indujeron a renunciar, a sabiendas de que su
dimisión en estos momentos no es otra
cosa que echar más leña en el
fuego en el que se calcina el equipo
marciano.
"Por razones que están en mi
ética y que tú entenderás,
no quiero entrar en detalles de lo que pasa en
la interna de Atlético Marte, y solamente
te puedo decir que me voy del equipo porque no
se me cumplieron algunas cosas que pedí
antes de asumir el cargo. Es decir, que nunca se
me dieron ni siquiera las condiciones
mínimas para realizar un trabajo serio.
Entonces, ¿para qué seguir?", dijo
Brizuela.
Nelson Brizuela se lo calló, pero es
tan agudo el sonido de lo que pasa al interior
del Atlético Marte que ya es imposible
apagar el estruendo. Entonces, hasta los sordos
saben que dentro del equipo sigue imperando la
pobreza extrema, que no se pagan los sueldos,
que los jugadores se calzan con zapatos rotos,
que no hay ropa para entrenar y que todos se
quieren ir a otra parte.
Hace un mes que Mauricio "Pachín"
González, que se desenvolvía como
entrenador del equipo de reservas y como
auxiliar de Nelson Brizuela, dejó de
asistir a las prácticas probablemente
hastiado de la desidia que envuelve el panorama
marciano.
Lo mismo pasa con el kinesiólogo,
quien desaparece por varios días y vuelve
cuando se acuerda de que le deben. Se dice que
este hombre se cansó de quejarse ante los
directivos de que en su botiquín no hay
ni siquiera alcohol o merthiolate, muchos menos
vitaminas o alguna cosa menos sofisticada pero
que sea útil para untar.
¿Y los directivos?
Parece que ven las cosas como ver llover.
Anoche mismo, sin inmutarse para nada, le
aceptaron la renuncia a Nelson Brizuela y
solamente le pidieron que siga entrenando al
equipo mientras ellos le buscan el
sustituto.
Tal parece que el caos que ellos mismos han
provocado dentro del equipo no es más que
una cosa pasajera que se soluciona simplemente
con nombrar otro presidente y emitir promesas.
Anoche, como frotar una lámpara hacedora
de milagros, reestructuraron la junta directiva
sustituyendo en la presidencia a Rafael Pacheco.
El que asume el cargo es José Rivera,
sin que nadie quiera quemarse las manos
dándolo como el hombre providencial para
sacar a Atlético Marte del atolladero.
¿Por qué? Porque ocurre que Rivera
ya formaba parte -en otro cargo por supuesto- de
la actual directiva derrotista, y pensar que
como presidente va a cambiar de acomodo es tomar
una postura demasiado optimista.
Hace algún tiempo José Luis
Rugamas y José María "El Mandingo"
Rivas, miembros del pasado glorioso de
Atlético Marte e ídolos reverentes
para muchos aficionados, les solicitaron a los
directivos la custodia total del equipo, y
éstos se negaron.
Haciendo un recuento de aquello, ¿no era
ésta una salida más sabia que
insistir en seguir encaramado en un equipo sin
tener capacidad para sacarlo adelante? El mejor
ejemplo de tosudez lo da el mismo Rafael
Pacheco, quien, según se dijo, se retira
de presidente pero toma otro cargo en la
directiva. Y uno se pregunta: ¿qué
objeto tiene seguir en lo mismo? ¿Por
qué no largarse del todo?
Como un alivio para el enfermo, se dijo que
el posible reemplazante de Nelson Brizuela en la
dirección técnica marciana
saldrá de la terna que componen
José Luis Rugamas, Julio Escobar y Manuel
Mejía. Los directivos prometieron que
ésto quedará definido a más
tardar hoy, considerando que para este domingo
se viene el difícil partido frente a
Firpo.