Miércoles 24 de octubre 2001



Una cosecha de 80 años

La historia de la hoy reconocida cadena de almacenes comenzó en una de las principales calle de San Salvador. Fue un visionario hombre, oriundo de una tierra llamada Palestina, quien fundó una tienda. Con los años, juntos con su esposa e hijos, salió adelante

El Diario de Hoy

Esa postal es parte de un preciado tesoro. En esa fotografía tomada en 1921, se observa una de la calles de San Salvador, empedrada. En una de las orillas, unos rieles sobre los cuales caminan dos tranvías jalados por burros. A lo largo de la calle, un imperecedero movimiento, decenas de hombres y mujeres, vestidos con sus trajes de algodón. Y al costado izquierdo, en lo alto de una casa, se lee el letrero de un recién inaugurado negocio: "J.J. SIMÁN". Esos fueron los orígenes de esa humilde tienda, que ochenta años después se ha convertido en la principal cadena de almacenes de Centroamérica.

Luego de un largo viaje desde Jerusalén, en Palestina, don José J. Simán llegó al país en 1921 -ya antes había venido a visitar a unos familiares-. Desembarcó en el puerto de Acajutla y, decidido y con un plan preconcebido, se dirigió hacia la ciudad capital, buscó una casa y allí instaló la tienda con su nombre. En esos avatares, lo acompañaban su esposa Natalia de Simán y sus hijos.

En sus inicios, en la tienda se vendían toda clase de mercerías, desde un alfiler hasta una cinta. Con esa dinámica, con un fortalecimiento y crecimiento, transcurrieron los años, mientras el mundo dejaba atrás la primera guerra mundial.

El progreso

Algo extraño ocurrió en 1936. Don José J. Simán padecía de ataques de asma. Agobiado por la enfermedad, decidió viajar hacia Francia, para buscar la cura en unas aguas termales que le habían recomendado. Luego de una travesía de unos 25 días en barco, llegó a Europa. Al bajarse de barco, ya no padecía ninguno de los accesos que le provocaban el asma.

Sólo entonces comprendió que sufría de esa enfermedad, debido al clima del trópico. Contento por su descubrimiento, aprovechó su estadía en Francia y buscó a unos conocidos. Luego de varios contactos, tomó una visionaria decisión: comenzar a exportar telas. Y así fue.

Ya para 1939, el almacén se llamó "José J. Simán e hijos". Sus nuevas instalaciones estaban junto a la farmacia Americana, en la zona que hoy en día se conoce como la plaza Hula-Hula. En la década siguiente, la segunda guerra mundial cambió el curso de muchas naciones. Entonces, don José Simán viajó a los Estados Unidos, para establecer nuevas relaciones comerciales que le garantizarán sus exportaciones.

Por dicha, el negocio seguía creciendo, próspero y fuerte. Se comenzaron a vender electrodomésticos y, poco a poco, la tienda iba tomando la forma que hoy en día se conoce, un almacén por departamentos.

Las apuestas

"Para 1969, se comenzó a construir el edificio del almacén del centro -sus actuales instalaciones sobre la Calle Rubén Darío-. El establecimiento fue inaugurado en 1970 por el presidente de entonces, Fidel Sánchez Hernández", recuerda con gran claridad don Salvador Simán, uno de los cuatro hijos de don José Simán.

Al igual que sus otros hermanos, don Salvador, quien se llama así porque fue el primer hijo del matrimonio Simán que nació en El Salvador, conoció -y lo sigue haciendo- todos los rincones del almacén, ya que trabajó en las diferentes áreas, desde la bodega hasta las diversas gerencias. Actualmente, es el presidente de la junta directiva del almacén.

Con mucho orgullo recuerda la inauguración de esas instalaciones, que contribuyeron a la modernidad de una ciudad siempre inquieta. El edificio tenía cuatro pisos, escaleras eléctricas, ascensores, aire acondicionado y sus novedosos departamentos.

Ante aquel prodigioso éxito, almacenes Simán se expandió. En 1983, en tiempos difíciles para el país, abrieron una sucursal en el centro comercial Metrocentro. Ocuparon el espacio que dejó un almacén estadounidense.

Tres años más tarde, debido a los daños que ocasionó el terremoto en el edificio del centro, abrieron una sucursal en la casona "Pino Alto", ubicada en la colonia Escalón. Años después, en ese espacio se construyó el centro comercial Galería Escalón. Fue inaugurado en 1994.

Por esos años también abrieron tiendas en Santa Ana y San Miguel. La visión de la familia fue más allá al abrir en 1994 una sucursal en la ciudad de Guatemala.

Las virtudes

Así, entre esfuerzos y éxitos, han transcurrido 80 años. Don Salvador Simán reflexiona acerca de las virtudes que los han mantenido al frente: "La clave ha sido que siempre ha habido un esfuerzo conjunto; se ha tenido personal duradero, con el que se trabaja en equipo".

Pero más allá de los méritos de quienes los rodean, están las virtudes de la familia, de aquella semilla que un día sembró don José J. Simán. "Hemos seguido una tradición de hogar, de responsabilidad social. El éxito está en saber que uno está haciendo algo útil, en que los empleados tengan sus puestos estables. Además, hemos mantenido una unidad familiar; nos hemos sabido entender y escuchar. Este creo que ha sido el mejor legado de nuestro padres".

Orgulloso de sus logros, don Salvador ha bajado y ha caminado por los pasillos el exitoso almacén. Ha llegado el momento de celebrar los 80 años de fundación de las tiendas. Ha sonreído y ha vuelto la vista hacia atrás, como quien aprecia con detenimiento y nostalgia aquella postal de 1921.


[Nacional] [Negocios] [Deportes] [Editorial] [Escenarios] [El País] [Chat]
[
Obituario] [Escríbanos] [Ediciones anteriores] [Otros Sitios] [Hablemos] [VIDA] [Guanaquín] [Vértice]
[
RUZ'01 [Portada] [Planeta Alternativo]

Copyright 1995 - 2001. El Diario de Hoy
Derechos Reservados. Prohibida su reproducción total o
parcial sin autorización escrita de su titular.
www.elsalvador.com