Santa
Ana
Hasta pronto, pequeño
Tigrillo
Palabras del alma: Las lágrimas
impidieron a muchos concluir con las frases de
condena que provocó el asesinato del
pequeño "tigrillo". Los que lo conocieron
y los que no piden se haga justicia.
- Wenceslao
Martínez hijo
- El Diario
de Hoy
Fue
emotivo e indignante. El sepelio Francisco
Alberto García Alvarenga, de 10
años, unió a centenares de
personas, ayer, al filo de las cuatro de la
tarde. El cielo se tornó gris y, mientras
amigos, compañeros y familiares lloraban
la pérdida de un ángel, la lluvia
comenzó a caer.
Las muestras de fraternidad fueron
múltiples, pero nada consolará la
pérdida del pequeño. La madre
estuvo junto al féretro de su
único hijo horas antes de la santa misa.
El dolor que la agobiaba conmovía.
"...esto es una pesadilla...no puede ser",
lamentaba por momentos.
El menor falleció la madrugada del
lunes 22 de octubre, después de sufrir un
paro cardíaco. Ingresó la noche
del sábado 20, con muerte cerebral. Una
bala perdida hizo blanco en su cabeza cuando
vivía la emoción de volver a
disfrutar de un partido más de su cuadro
consentido: el Club Deportivo FAS.
En respuesta a su admiración, varios
de los 'tigrillos de occidente'
acompañaron a la familia hasta el
entierro del pequeño aficionado. "...esto
no tiene nombre", expresó Cristian
Alvarez, al comentar sobre el hecho.
Junto a él, William Osorio, Gilberto
Murgas, Ernesto Góchez, Marvin
González, Alejandro de la Cruz y Pablo
Quiñónez velaron los restos de
Paquito desde la noche del lunes.
Los jugadores del FAS hicieron un llamado a
la Policía Nacional Civil (PNC) de Santa
Ana, para que se investigue el crimen y se
busquen las estrategias para evitar este tipo de
tragedias. La ciudadanía santaneca
también condenó el crimen y
exigió a todos los involucrados que se
regule la portación de armas en los
lugares de esparcimiento.
FAS
brinda apoyo 'moral'
La dirigencia de
FAS no se consideró responsable del
incidente.
La muerte de
Francisco Alberto García, el
pequeño aficionado de Club Deportivo FAS,
consternó a la comunidad
santaneca.