Se
mantendrá restricción al consumo
de moluscos
Inviable
levantar la veda por marea roja
Preservar la salud de la población
es más impor-tante para el Gobierno, que
ceder a las presiones por levantar la
restricción a la pesca y consumo de
moluscos. Todavía existen altos niveles
de toxinas
El Diario de
Hoy
Lourdes Méndez
Independientemente de las pérdidas
económicas que registran los 1,500
ostreros del país, como consecuencia de
la "veda al consumo de moluscos", por la
presencia de la marea roja, el Gobierno sostiene
que por tiempo indefinido, mantendrá las
restricciones a la pesca y consumo.
La decisión tomada por el Ministerio
de Salud Pública y Asistencia Social,
así como el Ministerio de Medio Ambiente,
es avalada por el ministro de Agricultura,
Salvador Urrutia Loucel.
Aunque el funcionario está consciente
de que la captura de moluscos como ostras,
conchas, mejillones, y almejas -de alta
demanda en El Salvador- es la única
fuente de subsistencia para centenares de
pescadores, también conocidos como
"ostreros", Urrutia dijo ayer que levantar la
veda "es una decisión complicada".
La razón es básica. Si el
Gobierno decidiera levantar las restricciones a
la captura y comercialización de los
moluscos, el riesgo de una intoxicación
masica es inminente porque las tóxinas
que genera la marea roja aún están
concentradas en niveles altos, que resultan muy
peligrosos para los humanos.
El peligro
Mizata, Los Cóbanos y El Majahual, en
los departamentos de Sonsonate, La Libertad y La
Paz, son los tres lugares donde la marea roja se
ha quedado estacionaria. Es decir que el resto
de playas del país están libres,
por ahora, de la contaminación.
Sin embargo, aunque lo lógico es que
el Gobierno bien podría focalizar las
restricciones por la marea roja, en los tres
departamentos afectados, lo cierto es que
también teme que el problema, por ahora
controlado, se salga del curso normal.
"En mar abierto, sería tan dificil
controlar una lancha, el desplazamiento de los
pescadores y la calidad del producto que se
ofrece al mercado", comentó el Ministro
Urrutia.
Existen dos posibilidades concretas de una
posible intoxicación masiva:
1) Aprovechando la vigencia de una veda
parcial, personas desesperadas por buscar
ingresos económicos pueden introducir
productos contaminados, ante la flexibilidad de
la veda parcial.
Como al consumidor no le consta de qué
zona ha sido extraído el molusco, puede
ingerir un producto contaminado, lo que coloca
en riesgo la salud de la población.
2) Otro riesgo es el desplazamiento de
lanchas. Los pescadores, atraídos por el
levantamiento de la veda, pueden expandir la
contaminación hacia zonas que por ahora
están libres de la marea roja, dijo
Urrutia.