Martes 23 de octubre 2001


Balas Perdidas
¿Hasta cuándo serán disparadas?

Francisco llegó al Hospital San Juan de Dios con síntomas de muerte cerebral. Sus pupilas estaban dilatas, no reaccionaban a la luz. El cuerpo tenía pulso, pero el cerebro ya no funcionaba.

Santa Ana
Wenceslao Martínez hijo
El Diario de Hoy

.El menor de 10 años permaneció en estado de coma durante 32 horas. El sábado 20 de octubre fue herido por una bala perdida cuando, junto con su madre, se disponían a ingresar al Estadio Oscar Quiteño para disfrutar del encuentro futbolístico FAS-Municipal Limeño.

Doña María Leonor cerraba la portezuela de su vehículo cuando empezó la quema de pólvora que avisaba el inicio del partido. Luego, sólo escuchó que su hijo dijo: "Hay mami...". Después, los gritos de la angustiada madre desencadenarían una tragedia que ha conmovido a la población santaneca.

El pequeño ingresó al Hospital San Juan de Dios, remitido desde una clínica particular. En el centro asistencial se le aplicaron respiración artificial y sueros. Poco podía hacerse por el infante. "...la muerte le sobrevino por un paro cardíaco", informó el Dr. Félix Magaña de Paz, jefe de la Sala de Pediatría del centro asistencial.

La madre tuvo que ser ingresada en una clínica particular tras un ataque nervioso. Allí recibió la noticia del deceso de Paquito, como cariñosamente le decían.

Alumno ejemplar

Ayer, docentes y alumnos del Liceo San Luis de Santa Ana visitaron la capilla de la institución. Allí fueron velados los restos de Francisco. "Era un niño muy aplicado, de un gran valor humano...", externó uno de los profesores.

El infante era hijo único y escolar ejemplar. Estudiaba cuarto grado, y año con año se mantuvo en el cuadro de honor con excelentes notas y buena conducta.

El Dr. Magaña de Paz, junto al personal de médicos y enfermeras del San Juan de Dios, lamentó la muerte de Francisco. "Esto fue la gota que derramó el vaso, basta ya de tanto salvajismo... qué hace la Policía para controlar a los ebrios que llegan armados al estadio", exclamó el jefe de Pediatría.

Ayer, la Sala de Pediatría, del Hospital San Juan de Dios, a través del Dr. Magaña de Paz, preparaba el borrador de lo que será un intento por controlar las balas perdidas. La denuncia será interpuesta ante la Fiscalía, PNC y Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos.

Dos en un día

En la Sala de Pediatría, del hospital San Juan de Dios de Santa Ana, se conocieron dos casos de niños heridos por balas perdidas en de 24 horas.

-Francisco Alberto García llegó la noche del 20 de octubre.

-Raúl Alvarez Regalado, de nueve años, ingresó la tarde del día anterior.

-El pequeño comía en el jardín de su casa, situada en el Proyecto La Estación, de Texistepeque, cuando cayó herido.

-La bala entró por el hueso parietal derecho. El infante está estable, pero tiene una herida de 0.5 centímetros de longitud a nivel de la región fronto-parietal derecha.


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