Balas
Perdidas
¿Hasta
cuándo serán
disparadas?
Francisco llegó al Hospital San
Juan de Dios con síntomas de muerte
cerebral. Sus pupilas estaban dilatas, no
reaccionaban a la luz. El cuerpo tenía
pulso, pero el cerebro ya no funcionaba.
Santa Ana
Wenceslao Martínez hijo
El Diario de Hoy
.El
menor de 10 años permaneció en
estado de coma durante 32 horas. El
sábado 20 de octubre fue herido por una
bala perdida cuando, junto con su madre, se
disponían a ingresar al Estadio Oscar
Quiteño para disfrutar del encuentro
futbolístico FAS-Municipal
Limeño.
Doña María Leonor cerraba la
portezuela de su vehículo cuando
empezó la quema de pólvora que
avisaba el inicio del partido. Luego,
sólo escuchó que su hijo dijo:
"Hay mami...". Después, los gritos de la
angustiada madre desencadenarían una
tragedia que ha conmovido a la población
santaneca.
El pequeño ingresó al Hospital
San Juan de Dios, remitido desde una
clínica particular. En el centro
asistencial se le aplicaron respiración
artificial y sueros. Poco podía hacerse
por el infante. "...la muerte le sobrevino por
un paro cardíaco", informó el Dr.
Félix Magaña de Paz, jefe de la
Sala de Pediatría del centro
asistencial.
La madre tuvo que ser ingresada en una
clínica particular tras un ataque
nervioso. Allí recibió la noticia
del deceso de Paquito, como cariñosamente
le decían.
Alumno ejemplar
Ayer, docentes y alumnos del Liceo San Luis
de Santa Ana visitaron la capilla de la
institución. Allí fueron velados
los restos de Francisco. "Era un niño muy
aplicado, de un gran valor humano...",
externó uno de los profesores.
El infante era hijo único y escolar
ejemplar. Estudiaba cuarto grado, y año
con año se mantuvo en el cuadro de honor
con excelentes notas y buena conducta.
El Dr. Magaña de Paz, junto al
personal de médicos y enfermeras del San
Juan de Dios, lamentó la muerte de
Francisco. "Esto fue la gota que derramó
el vaso, basta ya de tanto salvajismo...
qué hace la Policía para controlar
a los ebrios que llegan armados al estadio",
exclamó el jefe de Pediatría.
Ayer, la Sala de Pediatría, del
Hospital San Juan de Dios, a través del
Dr. Magaña de Paz, preparaba el borrador
de lo que será un intento por controlar
las balas perdidas. La denuncia será
interpuesta ante la Fiscalía, PNC y
Procuraduría para la Defensa de los
Derechos Humanos.
Dos en un día
En la Sala de Pediatría, del hospital
San Juan de Dios de Santa Ana, se conocieron dos
casos de niños heridos por balas perdidas
en de 24 horas.
-Francisco Alberto García llegó
la noche del 20 de octubre.
-Raúl Alvarez Regalado, de nueve
años, ingresó la tarde del
día anterior.
-El pequeño comía en el
jardín de su casa, situada en el Proyecto
La Estación, de Texistepeque, cuando
cayó herido.
-La bala entró por el hueso parietal
derecho. El infante está estable, pero
tiene una herida de 0.5 centímetros de
longitud a nivel de la región
fronto-parietal derecha.