Otro caso de
ántrax pulmonar
Se eleva a tres el número de casos
de ántrax pulmonar en Estados Unidos en
la campaña de ataques bioterroristas.
Confirman esporas con el bacilo en una carta
dirigida al New York Post
- NUEVA
YORK
- SERVICIOS
CABLEGRAFICOS.--
Un
empleado de correos de Washington ha sido
diagnosticado con ántrax pulmonar, la
más grave de las variantes del carbunco y
la tercera persona que lo sufre en Estados
Unidos en la campaña de ataques
bioterroristas.
Según han informado fuentes
médicas, el empleado, que trabaja en una
de las dependencias que manipulan el correo del
Congreso, se encuentra en "situación
estable" y está siendo sometido a fuerte
medicación.
Su diagnóstico eleva a nueve las
personas que, hasta ahora, han desarrollado la
enfermedad en cualquiera de sus variantes, una
de las cuales ha muerto.
Por otro lado, una carta, aún sin
abrir, dirigida al director de las paginas
editoriales del periódico The New York
Post dio positivo en los test de ántrax,
informaron las autoridades policiales de la
ciudad.
La carta fue franqueada el día 18 de
septiembre en la localidad de Trenton, Nueva
Jersey, al igual que una carta contaminada con
ántrax dirigida el presentador de la
cadena de televisión NBC Tom Brokaw.
Una tercera carta con ántrax
franqueada en Trenton fue enviada al
líder de la mayoría del Senado,
Tom Daschle, el 8 de octubre. Las tres cartas
estaban escritas con la misma letra.
Según explicó el
periódico The New York Post, la carta
contenía las frases "Muerte a
América. Muerte a Israel. Alá es
grande", similares a las encontradas en las
cartas enviadas a Brokaw y Daschle.
El mundo toma precauciones
Los países de todo el mundo intentan
tomar medidas cautelares ante posibles casos
masivos de ántrax. ''Tranquilidad,
podría ser sólo polvos de talco'',
fue el titular del diario The Times of India, en
referencia al pánico surgido cuando
aparecen cartas que contienen polvo en su
interior, y destacó que todos los
paquetes sospechosos analizados hasta ahora no
detectaron la presencia de la bacteria. Esto es
lo que con frecuencia está pasando en el
mundo.
El
departamento de salud pública de
México analizó centenares de
sobres ''sospechosos'', pero ninguno estuvo
contaminado con ántrax.
El miedo causado por los casos de
ántrax en Estados Unidos sobrepasaron el
viernes las fronteras norteamericanas cuando una
carta recibida en Argentina demostró que
había estado en contacto con la bacteria.
Ese caso fue precedido por otro ocurrido en
Kenia, cuando un médico recibió
una carta con esporas de ántrax
procedente de la ciudad norteamericana de
Atlanta.
Hasta Malasia
El ministro de Defensa de Malasia Najib Razak
recomendó igualmente a la
población que no sea presa del
pánico. ''No hemos alcanzado aún
el punto en que, a nuestro entender, Malasia ha
sido el blanco de aquellos que tienen perversas
intenciones'', dijo Najib al diario New Sunday
Times. ''No único que debemos hacer es
asegurarnos que tenemos más cuidado con
nuestra rutina diaria''. Solamente cuatro de los
13 estados de Malasia han sufrido casos de
ántrax.
Igualmente, los análisis practicados
en centenares de cartas en Japón no
detectaron la presencia de la bacteria. En todos
los países lo común es la
alarma.
falsas alarmas, delito retroactivo
Las falsas alarmas sobre ataques
biológicos, químicos, radiactivos
u otros serán delitos en el Reino Unido y
se castigarán con una pena máxima
de siete años de cárcel, aplicada
de forma retroactiva, según un portavoz
del Gobierno.
-Esta medida está incluida en el
conjunto de nuevas leyes antiterroristas que el
Gobierno británico presentó al
Parlamento el pasado día 15 y que
responde a la situación resultante de los
atentados del 11 de septiembre en Estados
Unidos.
-La nueva legislación antiterrorista
se espera que será aprobada por la
Cámara el próximo mes. Pero, en
una decisión poco corriente, el Gobierno
anunció ayer que cuando la ley sea
aprobada tendrá una retroactividad hasta
el 21 de octubre de 2001.
-"Esta es una medida excepcional, pero estos
son tiempos excepcionales", explicó el
portavoz del primer ministro, Tony Blair, al
resaltar que "envía una señal lo
más clara posible de que no serán
tolerados estas alarmas falsas ni las
generalizadas molestias que causen".