Ciudadela
turística
Un sueño color
rosa
Convertir la Zona Rosa en una ciudadela
turística es el sueño que siempre
han mantenido los propietarios de negocios. Para
retomar la idea solicitan el apoyo de la empresa
privada, Policía Nacional Civil y
Alcaldía de San Salvador, entre otros.
- Guadalupe
Hernández
- El Diario
de Hoy
La
Zona Rosa nació hace 21 años en
San Benito, una de las áreas exclusivas
de la capital, con los primeros restaurantes y
bares que lograron acaparar la atención
de nacionales y extranjeros.
Fue entonces cuando surgió la idea de
convertir ese conjunto de negocios
gastronómicos y de diversión en un
proyecto turístico completo. La idea era
ofrecer al visitante todos los servicios y
atractivos de una urbe moderna, en un
sólo concepto.
Sin embargo, durante la primera
década, los negocios no lograron el
despunte deseado, más después de
una masacre perpetrada por la guerrilla en el
lugar.
Fue hasta 1994 cuando el sueño de
muchos hombres y mujeres visionarios
comenzó a concretarse con el
diseño de un ambicioso proyecto,
denominado "Ciudadela Turística".
Alberto Bayo, uno de los fundadores de la
Zona Rosa, recuerda que el nuevo concepto
pretendía modernizar el complejo de
negocios y ofrecer al mercado un producto de
calidad. El esmero se centraría en
nacionales y extranjeros que buscaran
exclusividad.
La transformación
Por primera vez, en muchos años, las
autoridades municipales de San Salvador toman en
serio el proyecto, y en1995 la declaran
oficialmente "Zona de Desarrollo
Turístico".
El entorno comienza a sufrir una
transformación. La base consistió
en la construcción de nuevos inmuebles
turísticos, culturales y sociales; el
mejoramiento de la iluminación y
ornamentación,
El Bulevar del Hipódromo y otras
calles aledañas se vistieron con detalles
que evocaban la época colonial, como
luminarias, bancas y depósitos para
basura.
Mientras que los arriates y espacios libres
descuidados, por mucho tiempo, se trasformaron
en plazas y zonas verdes debidamente
ornamentadas.
El surgimiento de un hotel cinco estrellas y
dos "apart" hoteles también contribuyeron
a darle mayor exclusividad a la zona.
Todos estos elementos formaban parte del
diseño de la ciudadela, pero muchos no
han logrado concretarse. Como las pasarelas que
tendrían un diseño
arquitectónico clásico, las cuales
anunciaran la entrada y salida de la zona.
Además no todos los hoteles proyectados
se han concluido.
Los empresarios y propietarios de negocios
quieren que el proyecto se retome, pues
reconocen que aún falta mucho por hacer
para fortalecer el turismo, la cultura y el
arte.
La importancia de mejorar el complejo
turístico de la capital distribuido en
310 manzanas de terreno, ayudaría a
mejorar los ingresos de unas 20 mil personas que
trabajan en dicho rubro.