Sábado 20 de octubre 2001


"No bloqueamos el financiamiento del ingenio El Carmen": Funes

La palabra de Raúl García Prieto está en entredicho. El actual presidente del Banco de Fomento Agropecuario, Guillermo Funes, desmintió la versión que el miércoles dio a los diputados de una comisión especial

Ana Giralt
El Diario de Hoy

El presidente del Banco de Fomento Agropecuario (BFA), Guillermo Funes, desmintió que se haya bloqueado el crédito rotativo que se destinó para el ingenio El Carmen en 1999.

El funcionario asegura que la relación crediticia con los propietarios del Ingenio, Enrique Rais y Héctor Cristiani, se rompió luego de que cayeran en mora. Aduciendo el secreto bancario, Funes prefiere no revelar la deuda de El Carmen.

Aclara, empero, que el Ejecutivo no tuvo nada que ver con el cierre del Ingenio, tal y como lo afirmara Rais en una reunión con una Comisión Especial de la Asamblea. Asimismo, dice que no autorizó que se hiciera público el valúo hecho por una empresa internacional.

El Diario de Hoy: El señor Rais dijo a los diputados, el miércoles, que usted le manifestó, en 1999, que su misión era no darle más financiamiento al Ingenio, ¿es cierto?

Guillermo Funes (G.F.): Estoy sorprendido con esas declaraciones. Ellos me pidieron reunirnos en julio (de 1999). En esa reunión quedaron claras varias cosas. Una de ellas es que el Banco había otorgado dos créditos al Ingenio, uno por 59 millones de colones, para la compra del Ingenio, y una línea rotativa por 42 millones para capital de trabajo. Lo que yo les dije era que el Banco tenía esos dos créditos y que los atendería hasta el vencimiento, hasta el fin de la zafra. En ningún momento le he mencionado a él (Enrique Rais) ni al Ejecutivo ni al presidente Francisco Flores ni que mi misión era cerrar el Ingenio. Si esa situación se hubiera dado, en ese mismo momento él lo hubiera hecho del conocimiento público o hubiera buscado otras instancias.

El señor Rais aseguró, además, que en una reunión el ex presidente de la Asociación Azucarera, Juan Felipe Nottebohn, le manifestó que tenía el poder para cerrar el Ingenio y que usted estaba presente.

G.F.: Tuvimos una reunión, pero cuando ellos tuvieron un problema y nosotros pusimos a la disposición el Banco. Tuvieron diferencias con la Asociación Azucarera porque vendieron directamente y no se metieron en las reglas del juego de los otros ingenios, a pesar de que la Asamblea Legislativa dio un decreto para regularizar la compra-venta de azúcar, nosotros los seguimos apoyando.

Dicen que por el bloqueo buscaron créditos en otro Banco.

G.F.: Eso es otra cosa. El Banco los atendió hasta el último día de la zafra, en abril de 2000. No dejamos de darle financiamiento.

¿Por qué, entonces, decir eso a los diputados?

G.F.: No sé, a las pruebas me remito. Ahí está la Superintendencia del Sistema Financiero que diga si les dimos o no les dimos. Estuvimos todo el tiempo dando el financiamiento.

Sin presión

Según los propietarios de El Carmen, el verdadero interés fue frenar el proyecto de reconversión del azúcar para sacar alcohol metílico, ¿es cierto?

G.F.: El crédito establece que la actividad a la que se va a dedicar el Ingenio es a producir azúcar, en ningún momento se habló de ese tema. Un día me comentó (Rais) que tenía ese proyecto, pero no tiene nada que ver con nosotros.

¿No hubo presión?

G.F.: No, no hubo

¿El Ejecutivo no intervino?

G.F.: Tampoco. Lo que pasó  es que ellos planificaron una producción muy grande y no la cumplieron. Un crédito rotativo en un Ingenio funciona de la siguiente manera: cuando termina la zafra los ingenios deberían de terminar con sus créditos de capital de trabajo pagados, o con un saldo muy pequeño. Ellos, lejos de tener un saldo menor con el que habían empezado, lo dejaron mayor.

El cierre

¿Ese fue el motivo para cerrar el Ingenio?

G.F.: No, no se cierra por eso. Cuando se encuentran en esa situación, se les hace una serie de peticiones: que buscaran socios estratégicos o algún otro financiamiento, porque nosotros no podíamos darle más financiamiento. Tenían un pequeño saldo pero no tenían cómo pagarlo. Se lo plantemos muchas veces y él (Rais) siempre trató de obtenerlo y no lo logró.

¿Pero el señor Cristiani le ofreció en dación en pago las acciones que tenía del Ingenio?

G.F.: Sí, pero no compensaba la deuda.

¿Cuánto es lo que deben al Banco?

G.F.: Debe ser ciento y algo... (millones de colones)

¿Y tienen al día los intereses?

G.F.: No.

¿Desde cuándo cayeron en mora?

G.F.: En agosto de 2000.

¿Entonces inicia el embargo?

G.F.: Cuando terminan la zafra, con un saldo elevadísimo de su capital de trabajo, le decimos que no podemos seguir financiando y que tenían que buscar otras alternativas. Lo único que plantearon es 'queremos más dinero, más dinero, más dinero, más dinero'. Tratamos de hacer un consorcio de bancos y no se pudo. El proceso de embargo lo iniciamos en octubre o noviembre del año pasado.

Sin autorización

¿Por qué embargar, si la compañía Schaffer determinó que el ingenio valía $12.5 millones?

G.F.: Esa es una interpretación. Hay varios valúos y para cada valúo había que cumplir una condición. Nosotros nos entrevistamos con la gente de Schaffer y nos dijeron que valía eso si el ingenio estaba en óptimas condiciones.

¿Usted no tomó en cuenta el valúo antes de cerrar el Ingenio?

G.F.: Nosotros no ordenamos el cierre. Cuando vimos que ellos no daban ninguna posibilidad de cumplir, recurrimos al embargo.

Este valúo fue entregado por el ex presidente del BFA, Raúl García Prieto, a los diputados. ¿Por qué?

G.F.: ¿Qué es lo que ha hecho la Comisión? Todo lo pide por escrito. El ex presidente me habló por teléfono y me dijo que si lo autorizaba para dar la cuestión y yo le dije: 'mira, a mí los diputados me la están pidiendo y cuando me lo pidan por escrito, se la voy a dar'. Yo le hablé a él (García Prieto) para decirle que por qué había hecho eso, y me dijo 'es que yo te entendí que como los diputados te la habían pedido yo lo podía hacer'. Yo no lo autoricé.

¿Hay un estimado de cuánto podría perder el BFA en todo esto?

G.F.: Es una pregunta que no puedo contestar, porque una vez que termine el proceso (de embargo), el juez nos va a ordenar hacer una subasta y se sabrá, dependiendo del valor que se obtenga.


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