La fuerza de los
tulipanes
La corriente unionista (Los Tulipanes) es
una alianza entre terceristas, ex ortodoxos y ex
renovadores
Luis
Laínez
El Diario de Hoy
El primero en hablar de unidad en el FMLN fue
Gerson Martínez. Lo hizo como una
reacción ante la fuerza de las dos
principales tendencias del partido de izquierda:
la Corriente Revolucionaria y Socialista (CRS,
ortodoxos) y el Movimiento Renovador.
Entonces, al grupo que dirigía
Martínez se le tildó de ser la
corriente tercerista. Gerson siempre ha dicho
que no está plegado a ninguna corriente y
que no lidera ninguna agrupación.
El discurso unionista o integracionista
cobró fuerza y reclutó adeptos
entre ortodoxos y renovadores. El primer
ortodoxo en ingresar fue Óscar Ortiz, el
alcalde de Nueva San Salvador.
Julio Hernández, quien llevó la
campaña electoral de Facundo Guardado, se
separó de los renovadores junto con
cuatro diputados (Ileana Rogel, Celina de
Monterrosa, David Rodríguez y Jorge
Escobar). Estaba empeñado en crear una
nueva tendencia, pero fracasó.
Martínez logró agrupar a los
ortodoxos y renovadores disidentes. El 25 de
agosto, El Diario de Hoy fue testigo de la
reunión de la cúpula del
movimiento unionista. En la mesa principal
estaban Martínez, Héctor Silva
(alcalde de San Salvador y ex renovador), Ortiz
y Hernández.
La reunión se realizó en una
sala de té.
El nombre del local, "Los Tulipanes", dio
nombre a la nueva corriente.
Tendencia al alza
Los unionistas son, hoy por hoy, un grupo
numeroso en los organismos de dirección
transitoria del FMLN (ver nota aparte).
Según Ortiz, la fortaleza del
integracionismo surge por el convencimiento de
que el esquema de los agrupamientos (ortodoxos y
renovadores) ya no tiene sentido en el partido
de izquierda.
Hernández, el magistrado del FMLN ante
el Tribunal Supremo Electoral, considera que
Martínez y los 34 candidatos unionistas a
miembros del Consejo Nacional ofrecen opciones
más sensatas y racionales "a las de los
otros compañeros que han estado en una
actitud de estar polarizando el partido".
Martínez insiste en que no dirige una
corriente, aunque, a juicio de Salvador
Sánchez Cerén, el candidato
ortodoxo a coordinador nacional, actúa
como tal.
"Lo más difícil es discutir con
ambigüedades. Yo llamo a los
compañeros a que aclaren sus puntos de
vista", coincide Francisco Jovel, el candidato
renovador a coordinador.
Mientras tanto, Los Tulipanes florecen en la
bandera rojiblanca del Frente.
El reparto del ramillete
del poder
Cuando a Gerson Martínez se le
pregunta cuál es el respaldo que tienen
los unionistas entre las bases, dice que no
puede cuantificar.
"Es un torrente de gente reflexiva y que
está por la unidad", expresa.
Con o sin apoyo de la militancia, Los
Tulipanes tienen grandes cuotas de poder en los
organismos de dirigencia.
De 64 miembros de la Comisión Nacional
de Transición, los unionistas tienen a 23
representantes. El resto (41), son
ortodoxos.
Tienen la mitad de miembros de la
Secretaría Nacional de
Organización.
También están presentes en
buena proporción en el Consejo Asesor y
en la Comisión Ejecutiva de
Transición.
Los Tulipanes han mostrado su fuerza a la
hora de inscribir candidatos a miembros del
Consejo Nacional. De 123 aspirantes, 34 de ellos
son unionistas.