Imparables como el
metro
Los Yanquis vencieron 3-2 a Seattle para
ponerse 2-0 en la final de la Liga Americana.
Ahora se trasladan al "Yankee Stadium".
Agencia
EFE
El
abridor Mike Mussina y el cerrador
panameño Mariano Rivera se combinaron
para lanzar partido de seis 'hits' y el tercera
base Scott Brosius pegó batazo doble
remolcador de dos carreras para que los Yanquis
de Nueva York derrotaran 3-2 a los Marineros de
Seattle en el segundo partido de la serie por el
campeonato de la Liga Americana.
El triunfo permitió a los Yanquis
tomar la ventaja 2-0 en la serie que disputan al
mejor de siete juegos y que trasladará su
sede a la ciudad de Nueva York, donde hoy los
campeones del mundo recibirán a los
Marineros en el "Yankee Stadium".
Mike los enfrió
Mussina (2-0), quien terminó en forma
dominante la última parte de la temporada
regular con marca de 6-1 y con un
minúsculo 1.41 de promedio en sus diez
salidas finales como abridor, continuó la
racha ganadora de los campeones del mundo.
El veterano lanzador derecho lanzó
seis sólidas entradas en las que solo
permitió cuatro imparables, aceptó
dos carreras, regaló una base por bolas y
sacó a tres bateadores por la vía
del ponche.
Su labor en el montículo fue
continuada por el relevista panameño
Ramiro Mendoza, que lanzó una entrada y
dos tercios en los que limitó a la
ofensiva de los Marineros a dos imparables y no
registró carrera.
En la novena entrada la figura de Rivera
brilló de nuevo en el montículo y
tras mostrar un excelente control de sus
lanzamientos obtuvo su cuarto salvado de la
postemporada al sacar la última entrada y
un tercio del partido en los que obtuvo la marca
perfecta y sacó tres ponches.
La hazaña de Brosius
El ataque de los 'Mulos del Bronx' estuvo
liderado por Brosius, que pegó de 4-1,
para irse con anotación y dos carreras
remolcadas, y por el primera base cubano Tino
Martínez y el receptor
puertorriqueño Jorge Posada, que anotaron
las dos primeras carreras de su equipo.
Las tres primeras carreras de los Yanquis
cayeron en la parte alta de la segunda entrada,
cuando Brosius pegó batazo doble al
jardín central para que el primera base
cubano Tino Martínez y el receptor
puertorriqueño Jorge Posada anotaran las
dos primeras carreras de su equipo. En esa misma
entrada el jardinero izquierdo Chuck Knoblauch
pegó sencillo remolcador para que el
Brosius completara su hazaña y cerrara a
tres la cuenta de su equipo.
La ofensiva de los Marineros reaccionó
y en la parte baja de la cuarta entrada el
jardinero puertorriqueño Stan Javier
pegó jonrón de dos carreras para
disminuir la desventaja de su equipo.
El guardabosque boricua conectó
lanzamiento de Mussina al jardín central
para que el jardinero central Mike Cameron, que
había llegado a primera después de
recibir una base por bolas tras ser golpeado en
el codo hiciera sonar la registradora.
En el apartado defensivo Seattle
también jugó un buen partido y en
ocasiones despertó con jugadas decisivas
como la doble matanza que realizaron en la parte
alta de la quinta entrada para sacar a Derek
Jeter la combinación integrada por
parador en corto Marc Mclemore, el segunda base
Bret Bone y el inicialista John Olerud.
El triunfo permitió a los Yanquis
continuar su racha ganadora dentro de la
postemporada, después de acumular su
quinto triunfo. Mientras, los Marineros esperan
repetir la hazaña que consiguieron la
campaña de 1995, cuando lograron superar
dos derrotas consecutivas en serie de
división para finalmente imponerse a los
Yanquis y avanzar al primer campeonato de liga
en la historia de la franquicia.