Hablan los
músicos
La Orquesta Sinfónica se
reunió ayer en pleno para exponer sus
puntos de vista sobre el extravío de
instrumentos y otros problemas que los
aquejan
- Liz
Aguirre
- El Diario
de Hoy
Para
los miembros de la Orquesta Sinfónica
Nacional los instrumentos perdidos son
sólo una pequeña parte de la
problemática que vienen experimentando.
No admiten que se les señale como los
autores de las pérdidas detectadas desde
1996. Afirman que el 99% de los instrumentos
están y el otro 1% que falta es porque la
administración ha sido deficiente.
Con todos los miembros de la sinfónica
presentes, los músicos aclararon que los
instrumentos perdidos son los que estaban en la
sede de la Orquesta Sinfónica. Atribuyen
la pérdida a un robo que se
realizó en ese lugar.
Otros músicos dijeron que quienes
brindaron declaraciones acusándolos de
haraganes son aquellos que se valieron de su
poder en la orquesta para difamar a los
compañeros y compañeras.
Sin embargo, los músicos afirmaron que
el problema de los instrumentos no se compara
con los problemas que tiene la orquesta. Rolando
Ramos, músico de la sinfónica
afirma: "Mi temor y quisiera ser más
puntual en el problema. Mi temor detrás
de todo este problema, que es eminentemente de
carácter administrativo y no de los
músicos, es que se quiere justificar una
depuración que no es depuración,
sino que lo que nosotros necesitamos es una
capacitación. Porque hay personas dentro
mismo de la orquesta sinfónica y fuera de
ella que les interesa que esta sea una Orquesta
de Cámara, eso es el interés
primordial".
Los problemas
"El problema de la orquesta Sinfónica
es más de fondo no es un simple
instrumento, no es eso. Aquí tiene que
entrar el Estado en general y si es posible las
organizaciones internacionales como la OEA o la
UNESCO que tienen que ver con el desarrollo
artístico de los países de
Latinoamérica. Y yo invito a las
autoridades y al Estado mismo y al señor
Presidente de la república que ponga
cartas en el asunto, porque la cuestión
así es más de fondo", afirma
Augusto Amado, otro de los músicos.
Para él, los problemas de fondo en la
Orquesta Sinfónica radican en
cuáles son las políticas del
gobierno en función del desarrollo y
promoción cultural de la música
sinfónica en el país. Otros
músicos mencionan el tema de la
disponibilidad de los accesorios para los
instrumentos, las plazas, los salarios, etc.
Además, reconocieron que cuestionaron
al principio la capacidad del nuevo director,
Joseph Karl Doestch, pero que son diferencias
que ya superaron dicen.
Augusto Amado hace un llamado a los
organismos del estado que tienen que ver con el
tema. "La comisión de cultura de la
Asamblea Legislativa ya estaría tomando
cartas en el asunto. El señor Daboub del
ministerio de Hacienda ya estuviera tomando
cartas en el asunto para ver el salario
miserable de nosotros. La señora ministra
ya estuviera tomando cartas en el asunto.
Ojalá y un día los podamos tener
aquí y discutir el problema real de la
orquesta".
Además, consideran que no tienen una
sede digna para la Orquesta Sinfónica y
que en el Teatro Presidente se sienten como
"arrimados", lo mismo cuando ensayan en el Cenar
y en el Museo David J. Guzmán.
No a la depuración
Los músicos afirman que no
están de acuerdo con una
depuración de la Orquesta
Sinfónica. Ellos prefieren hablar de
evaluación. "El concepto de
evaluación que nosotros y cada uno
tenemos con los diferentes directores
internacionales que vienen de rifarse con
orquestas europeas y norteamericanas... el
trabajo que ellos nos dicen que hacemos nosotros
es una evaluación que realmente en este
país no se toma en cuenta", dice Augusto
Amado.
Otro de los músicos dice que "el
país no tiene capacidad de evaluar a una
Orquesta Sinfónica porque nosotros somos
la máxima institución musical.
¿Quién nos va a evaluar?
Tendríamos que evaluarnos nosotros
mismos". Agrega que "nosotros en realidad el
único estímulo que podemos recibir
es por parte de la gente que viene y se para
ahí y nos dice 'maestro lo felicito".
Así, los músicos de la Orquesta
Sinfónica dejaron bien claro que la
problemática que los acompaña va
más allá del caso de los
instrumentos.
No hay denuncia
Belisario Artiga, Fiscal General
afirmó ayer en conferencia de prensa que:
"Sobre su pregunta relacionada con la
Sinfónica, me dice el señor
Secretario General Adjunto que nosotros
oficialmente no hemos recibido una denuncia de
parte de CONCULTURA, entiendo que ellos
públicamente han manifestado venirla a
interponer, entonces, creeríamos prudente
en estos momentos que nos vengan a interponer
ellos la denuncia".
El miércoles, Gustavo Herodier,
presidente de Concultura, afirmó que ya
se había puesto la denuncia a la
Fiscalía sobre los cuatro instrumentos
faltantes.
Ayer, representantes de auditoría del
ministerio de Educación y Concultura
realizaron una revisión de los
instrumentos de la Sinfónica Nacional.
Este tipo de control se realiza anualmente,
aunque este fue contingencial por la
situación actual de la orquesta.