UsulutÁn
Tras las matas de maíz
Cultivos
Alternos
Papayas son cultivadas en surcos alternos
con el maíz en Alegría,
Usulután. Los resultados son
favorables.
- Flor
Lazo
- El Diario
de Hoy
Sí
funciona. Alternar en las plantaciones de
maíz otros cultivos, especialmente
hortalizas y frutas, es posible. Al menos 35
agricultores de Alegría, en
Usulután, lo han hecho y sus ingresos se
han incrementado considerablemente.
Para ellos, aprovechar al máximo el
terreno y conocer otras opciones de siembra se
convirtió en sinónimo de bienestar
económico.
Sorprende a quienes visitan el caserío
El Campanero, del cantón Quebracho, saber
que en la zona existe un sector conocido como
microcuenca La Lima. Ahí las plantaciones
de maíz son muy diferentes a las de otras
zonas del país. De lejos se observa la
copa de arbustos de papaya, o las largas varas
de bambú usadas como sostén para
tomateras.
El esfuerzo
Por muchos años, don Rafael Ayala
sembró maíz y frijol. Pero tiene
tres temporadas de sembrar entre los surcos,
matitas de tomate, chile verde y pipián.
Sus vecinos plantan papayas, plátano y
bananos, entre el maíz.
Es un proyecto piloto que es impulsado por el
Ministerio de Agricultura y Ganadería
desde hace cuatro años. Se aplica en una
superficie total de 140 manzanas. La
teoría es que no se debe desperdiciar
terreno, que bien se pueden plantar otros
vegetales en áreas tradicionalmente
usadas para maíz y frijol. Los 35
agricultores se han convencido de ello y, cada
año, amplían la
diversificación.
Don Rafael tiene una parcela de dos manzanas
en las que siembra de todo un poco. El
maíz sigue siendo el cultivo principal,
una parte la guarda para consumo y el resto lo
vende. Pero está convencido de que los
cultivos no tradicionales dejan mayores
ganancias.
Para el caso, en un tercio de manzana
plantada de tomate, ha logrado cerca de nueve
mil colones de ganancia, luego de invertir
cuatro mil colones. Las dos manzanas de
maíz le produjeron cuatro mil de
utilidades.
Como él, hay otros. Incluso en las
laderas, la erosión es prevenida con
barreras de yuca y piñuela que
también tienen valor
económico.
Quienes participan en el plan piloto no
amplían las áreas de cultivo de
tomate o chile verde por recomendación de
los técnicos del MAG. Se debe a la
considerable cantidad de cuidados que requieren
y la fuerte inversión necesaria.
Pero hay una muestra que puede motivar a
otros agricultores a buscar la asesoría
para alternar cultivos.
En cuatro años de realizar las
prácticas, las necesidades crediticias de
los participantes son cada vez menores. Se
sostienen solos.