Drama
anaranjado
El inminente despido de Emiliano Pedrozo
mantiene al plantel de Aguila en estado de
tensión. Todos sus compañeros
quisieran que estas cosas no se dieran dentro
del fútbol.
Roberto
Aguila
El
drama de Emiliano Pedrozo comenzó desde
que recibió una nota firmada por
Alejandro González, el presidente de
Aguila, en la que se le sañalaba su bajo
rendimiento y la obligación de subirlo.
Para Fredy Vega, el gerente del equipo, la nota
no tenía ningún rastro de amenaza,
pero para Pedrozo era el signo de que algo
andaba mal.
El drama de Pedrozo se agudizó el
domingo, cuando Aguila enfrentó a Alianza
y él jugaba sabiendo que en las gradas
estaba Daniel Alexander Prediguer, su posible
reemplazo, mirando su accionar y contando las
horas de probar la diferencia. Acaso porque la
presión fue muy intensa, Pedrozo
pidió el cambio quejándose de
dolores en el estómago.
La situación del jugador llegó
al límite más alto el
miércoles, en el entreno verpertino de
Aguila allá en el estadio Barraza, cuando
el equipo hizo fútbol interescuadras y
Prediguer, jugando con el chaleco de los
suplentes, realizó una práctica
tan buena que dejó satisfecho al
técnico Saúl Rivero. Tanto, que en
los últimos diez minutos Rivero lo puso a
jugar con los titulares.
El resto es un compás de espera
terrible para Emiliano Pedrozo que tendrá
su desenlace la próxima semana, cuando
Saúl Rivero dicte la sentencia de
quién se queda y quién se va. Sin
poder desvincularse de un hecho que los enlaza a
todos, el plantel aguilucho vive también
esas horas de espera.
La posición de Rivero
El director técnico aguilucho
afirmó que todo lo de Emiliano Pedrozo
pasa por las expectativas que despertó en
todos con su incorporación al Aguila.
"Cuando yo pedí su contratación
iba sobreseguro, sabiendo que incorporaba a un
jugador harto probado que no necesitaba
demostrarme nada porque yo lo había
tenido en mi paso por FAS y, además, su
gran campaña realizada en Atlético
Marte y en otros equipos hablaba mucho de su
calidad".
Rivero razonó que lo que pasó
después con Pedrozo es algo que le ocurre
a cualquier jugador en cualquier lugar del
mundo. Y, sin que pareciera una
comparación exagerada, citó a
Zinadine Zidane en el Real Madrid. "Pedrozo no
ha cumplido con las expectativas que
teníamos. En diez partidos no ha marcado
un tan solo gol de los doce que marcó en
Atlético Marte. No ha estado en el nivel
que le conocemos. Y no es porque se
olvidó de jugar o porque no se le ha dado
oportunidad de recuperarse, sino por algo
-estado anímico o inadaptación-
que de repente le ocurre a tanto buen
jugador".
Le preguntamos a Rivero si en base a su
apreciaciòn del estado actual de Pedrozo
y de algunos otros jugadores, era que
habían surgido las notas de
prevención "por bajo rendimiento"
enviadas por el presidente González.
Rivero respondió con precisión
diciendo que él no comulgaba con ese tipo
de procedimiento (enviar notas), cuando es
más fácil hablar con el jugador y
decirle en qué está fallando. Que
nunca le giró un informe a nadie sobre el
rendimiento de ningún jugador, y que si
esas notas aparecieron posiblemente fue por
apreciación personal del presidente.
Sin embargo, admitió que la llegada
del brasileño Daniel Alexander Prediguer
-luego de hablarlo con Alejandro
González- la dio como posible alternativa
de subir el potencial del equipo porque tiene
referencias del jugador, pero nunca con el fin
de molestar a nadie. Enfatizó que las
decisiones en la parte técnica las sigue
asumiendo él, y que el día que
hayan intromisiones en su trabajo ese mismo
momento se iría.
Esto significa que la ida o
cintinuación de Pedrozo en el equipo
está en sus manos. "Pedrozo posiblemente
juegue contra Metapán en otra oportunidad
más, y a Prediguer preciso seguir
obaservándolo por una semana más.
De manera que hay tiempo suficiente para evaluar
mi decisión". dijo Rivero.
La palabra de Pedrozo
Aunque Emiliano Pedrozo dijo estar tranquilo
esperando la resolución que se tome sobre
su continuación o no en el equipo, la
impresión que causa es la del condenado a
muerte que quiere que las cosas terminen
pronto.
Admite que su nivel de juego a lo mejor no es
el ideal y que su aporte al equipo acaso no sea
el esperado, pero refuta los conceptos que digan
que no juega bien. "Yo no estoy de acuerdo con
que no juego bien. Lo que pasa es que hay quien
lo valora a uno por los goles que marca y no por
la actuación global que tenga en un
partido. Si dicen que no sirvo porque no he
metido goles, de acuerdo; pero también
hay que valorar las asistencias que he dado para
goles marcados por mis compañeros y que
han sido decisivos para Aguila. Por ejemplo, yo
di el pase para el gol con que se le ganó
a Firpo. Por eso estoy tranquilo, porque si me
toca irme lo voy a hacer conforme con lo que
aporté".
La opinión de los otros
Mario Mayén Meza, que es
capitán y líder del plantel
aguilucho, dijo que la situacuón que vive
el equipo pone las cosas tensionadas.
"Uno no quisiera que estas cosas se dieran
dentro del equipo. El muchacho (Prediguer) no
tiene la culpa de intromisión en las
cuestiones internas del equipo porque él
viene a ofrecer sus servicios como cualquier
profesional del fútbol, y no a quitarle
el trabajo a nadie. Pero también
está el caso de Emiliano (Pedrozo), un
hoimbre que tiene un hogar que sostener y que
puede quedarse sin trabajo. Eso es lo que nos
tensiona a todos", dijo el capitán.
Esta opinión de Meza Mayén es
la que circula en boca de casi todo el plantel.
El hecho de que alguien, con el que se ha
convivido por algún tiempo y compartido
todas las cosas que depara el fútbol, se
vaya por azares del oficio, es lógico que
duela al margen de lo que se pueda sentir por el
que llega.