Palabras
Escuchando el mar
interior
Carlos
Balaguer
Porque la ola sólo es un rumor, un
espejismo en sus adentros... Y tampoco puede
llegar a poseer los espejismos ni sonidos.
Apenas sólo percibirlos. La marea del mar
interior, de olas que vienen desde lejos a morir
a la playa.
La ola era de aquellos que la vieron
morir.
Nadó hasta la orilla,
golpeándose en los riscos afilados, y
pudo llegar a ser el juguete, el pan, la
libertad, la luz, el sonido...
¡Lo que cada cual quisiera! Pero una ola
es algo inatrapable. Es de la misma materia del
tiempo, del aire y del agua. La ola apenas
existe.
Se escucha en el pulso de aquellos que aman,
de aquellos que esperan, de aquellos que lucha,
de aquellos que pueden ser dueños de una
ola. Una ola roja en la sangre, o una ola en la
reventazón de la aurora...
Día a
Día
La Alcaldía de San Salvador
inició la limpieza de rótulos,
consignas y eslóganes que empuercan
paredes, puertas y muros de la ciudad, pintados
en su mayor parte por activistas del FMLN; la
mano derecha arregla lo que la mano izquierda
hizo. Ya era tiempo que sucediera.
Las "pintas" son una ocurrencia de todos los
tiempos; en la Roma del medioevo, hace mil
años, se protestaba, burlaba e insultaba
escribiendo con carbón (grafitti) en el
pedestal de la estatua de Pasquino. Los chinos
bajo el comunismo externaban sus frustraciones
en un muro de la plaza Tienamen, donde
ocurrió la espantosa masacre.
Pero en Hispanoamérica,
particularmente en El Salvador, no hay sitio
donde no se escriban sandeces, insultos,
exhortaciones a la insurrección y
eslóganes en favor del socialismo. La
calaña de los autores se comprueba no
sólo por el contenido de sus pobres
mensajes, sino también por las faltas de
ortografía y la pésima
caligrafía, a lo que se agrega la
carencia de imaginación y humor. Como
excusa diremos que en plena marcha popular en
protesta por el imperialismo y en solidaridad
con los talibanes y Fidel, nadie cuida la
elegancia de las letras.
Falta de imaginación y de humor.