Miércoles 17 de octubre 2001


En defensa de la vida
¿Matemos a los más pobres?
Julia Regina Cardenal*

Nuevamente los pro abortistas están trayendo el tema del mal llamado aborto "terapéutico" a debate, aparentemente con la finalidad de cambiar y manipular la opinión de la ciudadanía. El Salvador ha sido pionero en la defensa del derecho del bebé por nacer, al reconocer a todo ser humano como persona desde el momento de la concepción.

La despenalización del aborto "terapéutico" ha sido la estrategia utilizada en los 56 países que ahora permiten el aborto electivo o por demanda. Las razones por las que se indica prácticamente permiten cualquier excusa para consentirlo: "1. Cuando la continuación del embarazo puede amenazar la vida de la mujer o afectar seriamente su salud. 2. Cuando el embarazo ha sido consecuencia de violación o incesto. 3. Cuando se cree que la continuación del embarazo va a dar lugar al nacimiento de un niño con malformaciones físicas graves o retraso mental".

La ciencia ha comprobado que la salud materna ya no es motivo para la práctica de un aborto. El Dr. Denis Cavanagh, profesor de Obstetricia y Ginecología de la Universidad de Florida del Sur, ha dado a conocer las enfermedades que ya no se consideran motivo para indicar un aborto, entre ellas lupus eritrematoso sistémico, cáncer de mama, leucemia, linfoma y enfermedades cardíacas congénitas. En Sao Pablo, Brasil, un estudio del síndrome de Eisenmenger (un problema cardíaco, en el cual un embarazo se considera de mal pronóstico) mostró que con el tratamiento adecuado, se pueden salvar las vidas del hijo y la madre. En Estados Unidos, sólo 0.36% de más de medio millón de los abortos practicados es por amenazas a la "salud".

La definición de salud, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), es la de "un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no meramente la ausencia de enfermedad". La Dra. Jane Hodgson testificó: "En mi opinión médica, cualquier embarazo que no es deseado, es una indicación médica para abortar… Yo recomendaría el 100%… la mayoría son médicamente necesarios considerando el bienestar físico, mental, emocional y social de la mujer, el ambiente familiar y todo eso…me preocupa la calidad de vida, no la existencia física". Esta triste afirmación comprueba que en este debate la vida del bebé no importa.

En Dinamarca, el índice más alto de admisión a un hospital siquiátrico se encuentra entre las mujeres solteras que se han practicado un aborto. Una publicación reciente de Finlandia demostró que la probabilidad de suicidio después de un aborto inducido es seis veces más alta que en mujeres normales. Se ha comprobado que un procedimiento que causa problemas no sólo físicos sino también síquicos, no puede ser el tratamiento prescrito a una mujer que ha vivido la terrible experiencia de una violación, al añadirle una carga emocional más grande.

En nuestro país se publican estudios de la mortandad materna altísima, pero no se explica que las mujeres que mueren atropelladas o por picaduras de culebra, entre otros accidentes, forman parte de estas estadísticas, por el hecho de haber estado embarazadas.

Se manipulan los sentimientos, se cambian estadísticas, se miente descaradamente, todo con tal de que se legalice el asesinato de la persona más pobre, más débil, más desprotegida. Se aprovechan de que su grito desesperado, cuando lo están descuartizando, no lo oirá nadie. El aborto es una industria del mal contra la que seguiremos luchando, defendiendo la vida de los bebés y la de sus madres.


[Nacional] [Negocios] [Deportes] [Editorial] [Escenarios] [El País] [Chat]
[
Obituario] [Escríbanos] [Ediciones anteriores] [Otros Sitios] [Hablemos] [VIDA] [Guanaquín] [Vértice]
[
RUZ'01] [Portada] [Planeta Alternativo]

Copyright 1995 - 2001. El Diario de Hoy
Derechos Reservados. Prohibida su reproducción total o
parcial sin autorización escrita de su titular.
www.elsalvador.com