Importaciones
perjudican industria salvadoreña
Lo nacional debe ser
lo primero: ASI
El consumo de bienes y servicios
nacionales beneficia a toda la población,
según los industriales. Piden al Estado
más inversión pública y
priorizar compras en el país.
Engelberto
Maldonado
El Diario de Hoy
Los industriales salvadoreños claman
por el incremento de consumo de productos
nacionales. De lo contrario, la situación
del sector y del país puede verse en
graves problemas.
Señalan que la compra de productos
nacionales genera una serie de beneficios para
el país, muy al contrario de lo que
ocurre con las importaciones.
La Asociación Salvadoreña de
Industriales (ASI) realizó un ejercicio
para comparar el ingreso que obtiene el
país al comprar un producto importado por
un monto de $115.
Si con los $115 se compra producto importado,
a El Salvador únicamente ingresan $15.00
en concepto de impuestos. Los restantes $100.00
salen del país.
La importación deteriora la brecha
comercial, no crea riqueza, no genera puestos de
trabajo a nivel interno e incrementa los riesgos
a largo plazo, considera la ASI.
En cambio, si la compra es de productos
nacionales, salen $80.00 en concepto de materia
prima importada; $11 entran al Estado por cobro
de impuestos y $24.00 se distribuye entre otros
sectores nacionales que participan en el proceso
de producción (valor agregado).
Valor agregado
Los industriales consideran que la compra de
bienes producidos a nivel nacional genera
empleos directos e indirectos, capacidad de
consumo de la población, riqueza interna
y promueve la productividad de diferentes
sectores.
El valor agregado se genera por el pago de
agua, luz y teléfono; el pago de
salarios, las contribuciones al Isss, Fondo
Social para la Vivienda y el Instituto de
Formación profesional (Insaforp); el pago
de transporte, almacenamiento, servicios
portuarios, compra de materia prima, intereses
en la banca nacional, entre otros.
De acuerdo con el análisis de los
industriales, por cada $115 en compra, el
país pierde $40 de divisas si es producto
extranjero, mientras que si es producción
local, se ahorra $40.
Consideran que otro de los beneficios de la
compra de productos nacionales es la mejora de
la situación fiscal. Explicaron que, aun
cuando el país percibe menos impuestos
por la producción nacional, el efecto es
multiplicador porque se activan todos los
sectores y entonces existe más
productividad que genera más ingresos al
fisco.
Petición al Estado
Para generar consumo interno, los industriale
piden al Estado que oriente el gasto
público en inversión de zonas
industriales identificadas por el Viceministerio
de Vivienda como fundamentales para la
generación de empleos.
Dichas zonas industriales están
ubicadas en Sonsonate, Santa Ana, La Libertad,
Usulután y La Unión.
Para realizar dichas inversiones, el Estado
debe procurar la adquisición de productos
y servicios nacionales para generar una
multiplicación de beneficios, dice el
sector empresarial.
Ante la baja demanda en el mercado
estadounidense es fundamental la demanda interna
y la apertura de mercados de otros
países, consideran los industriales.
Para incentivar las exportaciones se debe
aprobar un seguro de exportaciones y buscar de
manera insistente, condiciones de igualdad para
para competir con otros mercados,
manifiestan.
Exigieron al Ministerio de Economía
gestiones inmediatas para que a la menor
brevedad posible entren en vigencia todos los
acuerdos del TLC con México que
permitirían el ingreso de productos
químico-farmacéutico sin
restricciones no arancelarias.
El reclamo del sector industrial, se debe a
que México ingresa con su producto al
país sin ninguna restricción y
esos genera una competencia en desigualdad de
condiciones entre los productores mexicanos y
los nacionales, explican.
Otra petición es la gestión
permanente del sector público y privado
ante los organismos como el Banco Interamericano
de Desarrollo (BID) y el Banco Centroamericano
de Integración Económica (Bcie),
para obtener financiamiento a tasas de
interés de mercado internacional.
Llaman a la Asamblea Legislativa a que
apruebe el Presupuesto General de la
Nación lo más inmediato posible.