Martes 16 de octubre 2001


Temores (Segunda parte)

La mayoría de nuestros temores no tienen sentido o fundamento. Estudios realizados demuestran que un 90% de los temores infundados nunca llegan a ocurrir, de allí la importancia de saber distinguir un temor real a uno imaginario.

Hacerles frente

Especialistas en la conducta humana, están de acuerdo que cuando hay fe es más fácil luchar contra estos enemigos del alma. He aquí un sencillo plan de ataque:

1) Debemos pensar en términos de fe y de optimismo; una de las más famosas historias de victoria ante el temor la obtuvo el líder Josué, quien a pesar de la negatividad que sus compañeros observaron en la tierra por conquistar, decidió creer en la promesa de Dios: no temas ni desmayes porque yo estaré contigo. Los pensamientos positivos no van a caer del cielo, tenemos que asumir la responsabilidad de terminar con el miedo y la ansiedad, es una decisión personal en la cual optamos por controlar y rechazar aquello que es negativo.

2) Trate de vencer un temor a la vez. Cuando tenemos montañas de temores, un buen ejercicio es tomar papel y lápiz y hacer una lista de todo aquello que nos produce agobio, hay que ser honesto al realizarla y

decidir a cual de todos los temores vamos a atacar primero. Se dice que los indios creían que cuando les sacaban el cuero cabelludo a su enemigo toda la fuerza del vencido pasaba a ser parte del vencedor; sáquele el cuero cabelludo a sus temores uno por uno y pronto podrá enfrentarse a otros más grandes y podrá

vencerlos. La Biblia advierte que los pensamientos malos pueden constituirse en verdaderas fortalezas, por esa razón todo pensamiento debe ser llevado cautivo a la presencia de Cristo, esto lo dice claramente segunda de Corintios en el capítulo 10.

3) Aumente su fe. Ya sea que nuestros temores sean reales o infundados. Un tercer paso poderoso para vencerlos es un programa espiritual intensivo. Usted deberá aumentar grandes dosis de fe; hablo de la fe puesta en Jesucristo y en su Palabra, esa es la fe que nos llevará a la victoria.

Permítame sugerirle como una muestra algunas promesas dignas de leerlas y memorizarlas: "... Aunque ande en valle de sombra y de muerte, no temeré mal alguno, porque tu estarás conmigo... " Salmo 23:4.

"...Jehová está conmigo; no temeré lo que me pueda hacer el hombre.." Salmo 118 :6

"...Dios es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones, por tanto no temeremos..." Salmo 46:1-2 "...Así que no temáis; más valéis vosotros que muchos pajarillos." Mateo 10:31

"La Familia de Jesús"

Centro Comercial Loma Linda, calle Loma Linda local 33-D


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