Ricardo
Arjona:
'La soledad muchas
veces se traduce en un espacio
fantástico'
De Guatemala extraña no solo a sus
amigos sino el queso de Zacapa... admite tener
mucha influencia de García Márquez
y considera sofisticada la poesía de
Neruda
- Janet
Cienfuegos O.
- El Diario
de Hoy
La
habitación en que se hospeda está
en el último piso del Radisson y huele a
incienso, aunque lo más probable es que
el aroma provenga de su cigarrillo.
Nos cruzamos. Yo me dirijo a la sala,
él pasa a mi lado con su laptop en mano y
en dirección hacia otra de las estancias
de la suite. Luego regresa, saluda y dice que
estuvo a punto de comerse una de las frutas que
están colocadas en la fuente en la mesa
del comedor... el problema es que son
artificiales.
Las rosas rojas que se hallan sobre la mesa
de la sala, en cambio, son naturales.
"¿Regalo de tus fans?" pregunto mientras
nos acomodamos en el sofá. Su respuesta
es positiva.
¿Qué siente un hombre al ser
cortejado por mujeres?, interrogo.
"Pues, qué te puedo decir, yo creo que
tiene un poquito que ver con lo que uno hace,
uno lo debe entender así, es un detalle,
no me puedo pelear con esas cosas".
Y de aquí me viene la interrogante si
no debe frenarse para que esas emociones no lo
eleven tanto...
"No me freno tampoco, pareciera que es una
especie de conflictos con esas cosas pero no, lo
asimilas como parte de este asunto, deja de ser
sorpresivo, pasa a ser como algo que vive dentro
del entorno de este trabajo" responde mientras
enciende otro cigarrillo.
Antes había manifestado que a estas
alturas ha visitado muchos países a
raíz de la gira. Me da curiosidad saber
si alguna vez, al despertarse en un hotel por la
mañana no le pasa que no sabe
adónde está, le interrogo.
"Sí, me ha pasado... primero trato de
ubicarme, de saber dónde estoy, pero
sí me ha pasado... hay veces que me pasa
dentro de un mismo recital; cuando tenés
que ir al baño no sabes dónde
queda, tenés que ubicarte 'esta no es mi
casa', me hace recordar que tengo un trabajo
itinerante, que ando por todos lados, y no lo
padezco, me gusta, dejé de hacer cosas
que no me gustan hace mucho tiempo"
responde.
Y a pesar de las rosas y de algunas
intromisiones en su habitación, Arjona
confiesa que su carrera la mide por cosas
distintas: "Primero porque el disco que yo haga
me emocione a mi, después por sentir que
emocioné a otra gente y después de
eso vienen flores y otro tipo de cosas".
Los
miedos de Arjona
¿Nunca has sentido el temorcito de
perderlo todo?, pregunto.
"Nunca le he tenido miedo a que la gente deje
de comprar mis discos o que deje de asistir a
mis recitales, los miedos que yo he tenido y que
no los he comentado casi nunca, es cuando pasan
dos meses y no escribo una canción,
¿me quedarán cosas por decir?... ese
tipo de miedos, en llegar a un momento en que no
pueda escribir nada más que me emocione a
mi, que pueda compartirlo... los miedos siempre
pasan por alli, no puedo ajustar mis miedos al
hecho de que la gente ya no compre mis discos,
yo pretendo única y exclusivamente que
los discos me gusten a mi, porque si me gustan a
mi, más de la mitad del camino
está recorrido, si después se
engancha alguien pues, fantástico" dice
de manera enfática.
Es imposible no preguntarse y preguntarle, de
dónde saca tanto para escribir canciones,
en lo que parece ser una fuente que no se
agota.
"Cuando tengo el tema no hay nada que me
interrumpa para hacerlo, siempre que hay un tema
que me golpea voy y lo escribo, para mi lo
más importante que hay en mi vida es
escribir una canción y uno de los
procesos más satisfactorios y placenteros
es terminar una canción... agarro la
guitarra, toco algunas cosas e intento, pero
tampoco trato de forzar el proceso, yo puedo
escribir una canción ahora, me decis el
tema y puedo escribirla pero regularmente va a
ser mala, porque se va a hacer de alguna manera
forzada, no salen bien y uno no vende control
remoto, vende emociones".
Ricardo Arjona confiesa que le es
difícil escribir sobre las emociones
personales que vive en el presente, "No puedo
estar sufriendo ahora por algún asunto
sentimental, agarrar la guitarra y escribir
sobre todo ese asunto, me cuesta mucho trabajo.
En el momento en que escribo, escribo sobre
cosas que me han pasado".
Pero como en todo, aquí también
hay pausas de trabajo que generalmente llegan
luego de realizar esas extensas y extenuantes
giras como la actual, luego de lo cual se
desaparece por un buen tiempo.
¿Idolo de mujeres?
Yo le digo que -me consta- en este
país parece tener muchísimas
más seguidoras mujeres que hombres, cosa
que no solo le incomoda sino le parece
increíble.
"Yo soy una especie de atrevido que pone en
las canciones lo que a todos los hombres nos
encantaría decirle a una mujer, para mi
es mucho mas fácil decírselo en
una canción que en persona, porque todos
tenemos una carga de complejos que no nos
permiten soltar nuestras emociones, así
nos enseñaron desde chicos y decir
cuándo queremos o decir cómo
queremos las cosas, en una canción es
mucho más fácil, yo tengo
también ciertas dificultades... creo
también que hay algunas canciones que
tienen mucho que ver con la mujer y hay otras
canciones que tienen más que ver con lo
social, no creo que se pueda generalizar tanto
de que los hombres no, sería el primer
país en que me pasa...".
Y
ya que nos metimos en la parte social de sus
canciones, ¿cómo cree que podemos
ayudar a equilibrar lo social? le interrogo.
"Uno no puede tratar de cambiar las cosas, lo
primero que debes de tratar de cambiar es tu
entorno, el asunto social comienza en la
familia, que sea lo más sano posible y
después tratar de transmitirlo adonde
podas... hay mucha gente que protesta por las
desigualdades sociales y tiene a la muchacha que
trabaja en su casa muriéndose del hambre,
yo creo que debe empezar uno por el espacio que
le rodea".
Arjona, ¿solo?
Ya lo hemos escuchado, uno puede estar
solitario en su casa y sentirse bien. Pero
también puede suceder que se esté
en medio de miles de personas, un escenario por
ejemplo, y alguien se sienta solo.
"Es que uno no es ningún
extraterrestre... Uno pasa las cosas que pasa
todo el mundo, uno trabaja como trabaja todo el
mundo y uno pasa por momentos de soledad
sí, en este caso la soledad muchas veces
se traduce en un espacio fantástico como
para escribir canciones, lo asimilas y lo
conducis hacia tu propio trabajo".
¿Y el Gabo?. Es imposible no preguntarle
qué tan cierto es eso que se habla sobre
la inmensa y profunda influencia del colombiano
García Márquez en sus canciones...
y parece ser un tema de su total
interés:
"Yo creo que mucha, yo creo que mucha"
-responde en lo referente a la influencia- "Yo
soy un tipo que se dedica a la letra desde otro
ángulo, creo en la manera de pintar la
realidad como lo pinta García
Márquez y de alguna manera uno trata de
imitarlo cada vez que se pueda, con los recursos
que se tienen, él tiene mucho más
espacio, el mío es mucho más
reducido que es una canción, pero a mi me
encanta lo que escribe García
Márquez y me encanta el hecho de ir
directo a la emoción... Creo que eso es
lo que lo separa de mucho otros escritores,
él trata de buscar una emoción que
pase rápido, es muy difícil que
pasen cinco o diez páginas sin que pase
algo muy emocionante... hay escritores que son
fantásticos pero que pasan 40
páginas sin emocionarte en lo más
mínimo, es una literatura un poquito
más densa, la de García
Márquez es un poco más accesible
porque te mantiene en el hilo conductor que
entretiene y te lleva por donde él
quiere, te lleva de la manita... en la medida de
lo posible uno trata la manera de golpear
emocionalmente... la facultad más grande
que tiene García Márquez y lo que
uno anda tratando de hacer por la vida es tratar
de decir las cosas de la manera más
sencilla posible".
Y luego le lanzo el otro que a mi me gusta
más... Neruda, por supuesto.
"No lo conozco tanto, Neruda viene de una
poesía mucho más sofisticada, es
encantadora pero muy sofisticada... es un tipo
que se aboca muchas veces más al
surrealismo o a frases más fuera de la
urbanidad a la que todos estamos acostumbrados,
es el caso de García Lorca... Juan Luis
Guerra tiene mucha influencia de García
Lorca, Juan Luis la moderniza con un sonido
fantástico de bachata y de merengue... la
gente que no estaba acostumbrada a leer ese tipo
de poesía la recupera", responde.
Y, para bien o para mal de sus seguidores,
Arjona dice que el cambio de género, de
balada a tropical que experimentó con
"Galería Caribe" fue una especie de
"caprichito" que se dio, pero no cree seguir con
ese estilo en adelante.
La conversación ha terminado. La
habitación sigue oliendo a incienso, las
flores siguen sobre la mesa y yo me retiro
convencida de que aquí tenemos a alguien
que es mucho más grande de los 1.95 mts.
que mide.