Jóvenes
aprendiendo a ser padres
Un bebé con características
humanas, que funciona con tecnología
computarizada, le permite a parejas de
jóvenes adolescentes conocer la
responsabilidad que implica tener un hijo cuando
aún no se esta preparado para este
desafío.
- Ricardo
Guevara
- El Diario
de Hoy
- Fotos
Julio César Avilés
Juan
Manuel y Mariana, nombres ficticios, forman una
pareja de novios que han empezado a mantener
relaciones sexuales sin protección.
Con el paso de los días y luego de
varios encuentros íntimos ocurrió
lo inesperado: Mariana quedó embarazada y
espera un bebé.
Nueve meses después del encuentro
sexual, ahora Juan Manuel y Mariana son padres
de un niño, que los despierta a cualquier
hora de la noche, ya sea porque necesita que lo
cambien de pañal, porque quiere el
biberón, que le saquen el aire o porque
necesita que lo mimen.
Para esta pareja de padres inexpertos, de la
noche a la mañana han adquirido una
enorme responsabilidad, ya que deben saber
cuidar correctamente y mantener saludable a su
hijo.
No importa el día, la hora o el lugar,
ellos siempre deben estar disponibles para
atender al bebé, por lo que
también deben organizar su tiempo entre
los estudios, el trabajo y las responsabilidades
familiares.
Aunque ahora ellos piensen y mediten que no
estaban preparados para esta actividad, ya es
demasiado tarde para arrepentirse, porque ahora
tienen un nuevo miembro de la familia a quien
deben brindarle todos los cuidados necesarios
para que se desarrolle adecuadamente.
Si los jóvenes pudieran conocer un
poco sobre las obligaciones futuras que les
esperan desde el momento en que se convierten en
padres de familia habría menos embarazos
no deseados y tendríamos padres que se
preocupan realmente por el bienestar de su
pareja y de sus hijos.
Un muñeco que se alimenta
Para tratar de concienciar y educar a los
adolescentes sobre la responsabilidad que
implica ser padres de familia, la
compañía Hispamer pondrá en
marcha en nuestro país un programa
denominado "Hijo, piénsalo bien".
Con este programa se le proporcionará
a una pareja de jóvenes estudiantes, por
un lapso de unas 48 horas, a un muñeco
computarizado con todas las
características físicas de un
bebé.
"Uno de nuestros objetivos es que los
muchachos y las muchachas conozcan todas las
obligaciones que implica ser padre de familia, y
si no se esta preparado emocionalmente o
económicamente para esta actividad puede
resultar una experiencia complicada", afirma la
licenciada Verónica de Gutiérrez,
vicegerente de Hispamer.
Básicamente
el muñeco simula casi a la
perfección, a través de un
programa de computadora, todas las necesidades
físicas y emocionales que necesita un
bebé recién nacido.
A los jóvenes que participan en el
programa se les coloca una identificación
electrónica en la muñeca, que no
puede ser removida sino hasta que el simulacro
ha terminado.
Esto garantiza a los encargados del proyecto
que solo los jóvenes responsables del
bebé se han dedicado a cuidarlo y a
mimarlo.
El llanto del muñeco varía
según el tipo de cuidado que necesite, ya
sea cuando tenga hambre, esté sucio,
tenga un cólico o necesite que le saquen
el aire.
Si el niño no es tratado
adecuadamente, el computador es susceptible a
los malos tratos y guarda en su memoria la
calidad de atención que ha recibido por
parte de sus encargados.
Al final del programa se analizan los datos
que han obtenido los adolescentes y se les
informa sobre las cosas que han realizado mal y
las que han efectuado correctamente.
En nuestro país se espera poner en
marcha este proyecto a corto plazo, por lo que
se está planificando cada uno de los
detalles.
Aún no se conoce qué
instituciones contarán con este servicio,
pero se espera que esté al alcance de
varios cientos de jóvenes
salvadoreños.
Programa exitoso
- El programa, que en inglés se
denomina "Baby, thing it over", (Bebé,
piénsalo bien), es utilizado por escuelas
y organizaciones de los Estados Unidos, el Reino
Unido, Australia, Nueva Zelanda, Japón,
Noruega, Alemania, Guatemala, Puerto Rico,
Bermuda, Costa Rica, Italia, Ghana y
Canadá, entre otros países.
- El bebé pesa aproximadamente tres
kilos y mide 53.3 centímetros. El precio
aproximado es de unos 300 dólares.
Existen muñecos que representan a seis
grupos étnicos diferentes, como
japoneses, hispanos, asiáticos,
caucásicos, africanos e indígenas
americanos, entre otros.
- También se han fabricado
bebés que representan a niños
afectados por problemas con las drogas y con el
síndrome fetal de alcoholismo.
- El simulador infantil no es un juguete para
niños, ya que está diseñado
para ser un recurso educativo, utilizado por
profesores y otros profesionales, para ayudar a
los jóvenes a conocer las
responsabilidades de ser padres de familia.