Los pequeños
gasolineros ya no aguantan más
Los distribuidores minoristas de
combustibles dicen que con las estrategias que
aplican las transnacionales, los están
sacando del mercado. Alertan sobre un retorno al
esquema oligopólico
- Lourdes
Méndez
- El Diario
de Hoy
Competencia
desleal, irrentabilidad y excesos mercantiles en
el mercado de los combustibles, tienen en
aprietos a los distribuidores minoristas del
país, quienes aseguran que las
compañías transnacionales les
están sacando del negocio para operar
directamente la venta al detalle.
Julio Villagrán, gerente general de la
Asociación Salvadoreña de
Distribuidores de Productos del Petróleo
(ASDPP), sostiene que "en el último
año, 15 empresarios han abandonado, por
prácticas de irrentabilidad y el cierre
de contratos con las compañías
petroleras transnacionales, el negocio de la
distribución minorista del
combustible".
"Hay casos concretos de personas que
están dejando los negocios,
después de muchos años de ser
concesionarios de las estaciones de servicio",
enfatizó.
Según la ASDPP, la irrentabilidad de
los empresarios viene por diferentes
vías. La presión que generan las
nuevas fórmulas de los contratos de
arrendamiento y la competencia desleal que
provocan los precios preferenciales bajo los
cuales el distribuidor mayorista o importador,
factura a las estaciones de servicio que las
transnacionales operan directamente.
La irrentabilidad
Para el caso, Villagrán explicó
que en una zona pueden operar de dos a tres
gasolineras, pero basta que una sea de propiedad
y de operación directa por la
transnacional, para que oferte menor precio.
"La finalidad no es generar competencia en el
mercado, sino provocar una reducción de
sus ventas para que reporten pérdidas. No
pueden darse el lujo de bajar más el
precio, porque no compran el combustible a
precios preferenciales", apuntó
Villagrán.
"Cualquiera puede decir, 'qué bueno
que esa gasolinera está generando
competencia', como en algún momento lo
expresó el Ministro de Economía"
mencionó Villagrán, al
añadir que "es una trampa de las
transnacionales para presionar por una salida de
los minoristas".
"Dominan un punto pero están haciendo
quebrar a las gasolineras aledañas.
Además de recibir petroleo a precio
preferencial, tampoco tienen el mismo costo de
operación que las otras",
enfatizó.
Según el registro de la ASDPP, a nivel
nacional operan 306 gasolineras de las cuales
285 son propiedad de las compañías
petroleras pese a que son administradas,
vía contrato de arrendamiento, por
empresarios locales que pagan el conocido
"derecho de llave".
El escenario
De las 21 gasolineras restantes, seis operan
bajo el concepto de "bandera blanca" y otras 15
son propiedad total de empresarios nacionales
que funcionan bajo el esquema tradicional.
Villagrán aclaró que la
independencia de los 15 gasolineros locales, es
relativa. Éxplicó que están
amarradas a un contrato de suministro de
combustible con una de las tres petroleras
tradicionales.
Un signo de que el mercado minorista del
combustible está pasando a las manos de
las transnacionales es el número de
gasolineras que ahora son operadas directamente
por las petroleras, asegura la ASDPP.
"Hasta el año pasado operaban 30
gasolineras, ahora son 40 estaciones. Así
van creciendo hasta que al final
predominará la integración
vertical", aseveró Villagrán,
quien añade que "las transnacionales
dominan todos los rubros de la
comercialización de los hidrocarburos:
importaciones, ventas mayoristas y
detallistas".
¿Cómo ocurre la
sustitución de los empresarios locales
por las transnacionales?. Mediante la no
renovación de los contratos de
arrendamiento, asegura la ASDPP. "Shell, el
año pasado, dio por terminados contratos
de arrendamiento de suministro con al menos diez
distribuidores locales. Esso también
está usando la misma fórmula",
ilustró el Gerente de la ASDPP.
Para que opere el desplazamiento,
según Villagrán, los
distribuidores mayoristas locales están
colocando en su lugar a empleados de las
compañías, que funcionan bajo la
nueva figura de 'comisionistas'. No es un
empresario que invierte capital sino que percibe
una comisión por ventas.
Los ingresos
Según la ASDPP, las estadisticas
demuestran que el margen de utilidad o margen de
comercialización del mercado detallista,
se ha reducido.
"Hasta mayo de este año, el margen de
utilidad del distribuidor mayorista es superior
al detallista, a pesar de que las
compañías mayoristas quedaron
reguladas por un acuerdo suscrito el año
pasado y que les establecía un margen de
utilidad fijo", ratificó el vocero de la
gremial.
Por ejemplo en la gasolina super quedó
establecido que los mayoristas genarían
¢1.56 por galón, en la regular
¢1.44 y ¢0.89 con el diesel. "Con esos
margenes ya están superando las
utilidades del vendedor detallista",
apuntó la ASDPP.
¿Mercado sin control?
-Para referenciar el presente con la realidad
del sector hidrocarburos hace un año, la
ASDPP recordó que para entonces se
planteó que el mercado tenía
caracteristicas oligopólicas, y que
tenía que regularse de una manera
diferente.
-Villagrán sostiene que en aquella
ocasión, "el Gobierno puso en la balanza
el mercado regulado y el liberado, porque la
configuración oligopólica
provocó excesivos margenes de utilidad,
especialmente de las transnacionales".
- Con los acuerdos pactados entre el Gobierno
y las transnacionales, el 8 de agosto de 2000,
se concluyó que para tener un sano
mercado deben existir las siguientes
condiciones: Ley de Hidrocarburos, Ley de Libre
Competencia y regulación del sector
petrolero.
-"La primera fase se cumplió", dice
Villagrán, al mencionar que se regularon
los precios del distribuidor mayorista y al
iniciar el 2001 se liberó el mercado
importador. Sin embargo, advierte, "el mercado
importador es el mismo mercado mayorista",
recalcó el gerente de la ASDPP.
-Con esos cambios, se modificaron los
controles de los protagonistas. El Precio de
Paridad de Importación (PPI), manejado
por el Ministerio de Economía,
dejó de ser obligatorio para los
importadores de petróleo.
-La ASDPP cree que con los acuerdos suscritos
el año pasado, hay pocos avances. Hay una
promesa explícita del Gobierno, de crear
un nuevo marco regulatorio que norme la parte de
comercialización de los
hidrocarburos.