Indignación
en EE.UU. por marcha del FMLN
Elmer Arias, un salvadoreño
residente en Washington, lo dijo de esta manera:
"Es como si en las calles de Washington hubiesen
quemado la bandera de El Salvador". Las
críticas contra los salvadoreños
residentes en ese país aumentaron, en los
últimos días, después de
exhibirse en la televisión
imágenes de la marcha que se
realizó en la capital
El Diario de
Hoy
Críticas,
burlas, rechazo y hasta solicitudes para que
abandonen un supermercado son los primeros
resultados de la mala herencia que deja entre
los salvadoreños que residen en Estados
Unidos la marcha de apoyo a los talibanes que se
realizó en San Salvador, y en la que
participaron algunos dirigentes del FMLN.
"En Washington hay estupor e incredulidad",
escribió el periodista Francisco Ayala,
corresponsal de El Diario de Hoy, como una
primera reacción al impacto que
provocó la marcha que se realizó
por las calles de San Salvador el 15 de
septiembre.
En Los Angeles se calificó esa
conducta como "vergonzosa". Otros
salvadoreños residentes en Miami
aseguraron que "estamos como los árabes:
nos da pena salir a la calle porque la gente nos
mira extraño".
¿Por qué esas reacciones? Los
salvadoreños explican el origen: aseguran
que las principales cadenas de televisión
de los Estados Unidos publicaron tomas de la
marcha, al igual que en los principales
periódicos se fijaron, en sus principales
páginas, fotografías de las quemas
de la bandera de los Estados Unidos.
"Es algo que no debió haber sucedido",
dicen los salvadoreños residentes en los
dos estados y el distrito de Columbia. Las
palabras son de Ramón Jiménez,
migueleño, editor del semanario "Tiempo
Latino", que se edita en Virginia del Norte.
No hay más coincidencias. Entonces hay
divisiones para explicar el espectáculo
de salvadoreños jóvenes festejando
el peor acto de terrorismo cometido en el
Hemisferio Occidental con la quema de las
banderas norteamericanas .
Washington
En la capital de los Estados Unidos hay
indignación contra el FMLN y su apoyo a
los atentados terroristas del 11 de
septiembre.
Elmer Arias, migueleño, propietario de
uno de los 100 mejores restaurantes de
Washington, de acuerdo con la revista
"Washingtonian", lo expresa de esta manera: "Es
como si hubiesen quemado la bandera de El
Salvador en las calles de Washington".
El partido Republicano consideró a
Arias como precandidato para el congreso estatal
de Virginia; la elección cayó en
otro salvadoreño, Edgar
González.
"Hay que investigar quiénes fueron
esas personas", pide Arias, quien justifica su
indignación contra el partido de
izquierda.
Para un comerciante originario de
Bolívar (La Unión) y residente en
Maryland, "la culpa es del FMLN, y las
imágenes de la televisión no
mienten, allí estaban sus líderes
viendo el desorden sin hacer nada para
detenerlo". Para el comerciante, la
acción del FMLN "no fue oportuna ni
apropiada".
Para
el educador Mauricio Alarcón, los
desmanes "reflejan la dispersión del
FMLN". "Unos expresan su solidaridad, otros su
protesta, y otros lo celebran", dice.
En Nueva York, una salvadoreña que
prefirió no ser identificada contó
a El Diario de Hoy que el impacto de las
imágenes nacionales fue tan fuerte que a
ella, y a su hija, la invitaron a salir de un
supermercado al conocer, sus propietarios, que
eran originarias de este país.
Mario Coto, quien reside en Miami,
mencionó a El Diario de Hoy que la marcha
le provocó problemas hasta en su trabajo
porque no sólo le reclamaron sus
compañeros, sino también el
propietario del sitio comercial donde
labora.
"Es injusto que mientras uno trata de ganarse
la vida, la gente del FMLN haga eso. Si todos
sabemos que somos nosotros los que damos
estabilidad con el dinero que
enviamos...¿por qué hicieron
eso?
Aurelio Méndez, quien labora en Los
Angeles, tiene una versión similar: "Nos
han emproblemado. Ahora nos miran feo. Nos
reclaman. Los estadounidenses sienten que les
hemos mordido la mano".
Marcelo Henríquez, quien
también vive en un suburbio de Los
Angeles, se quejó de la
provocación: "No había ninguna
razón para que hicieran eso. Fue tonto e
inmoral".