Palabras
Convertir el agua en
vino
Carlos
Balaguer
Es por naturaleza que todos al sentirnos
anhelantes, comenzamos a preguntar qué
nos pasa, qué queremos. Sentimos la
necesidad de algo, pero no sabemos qué
es. Entonces, subconscientemente, comenzamos a
crearlo, inventarlo, a formarlo con piezas
sueltas, como a un rompecabezas de piezas
diferentes, emocionales, inmateriales. Es cuando
nace la ilusión. Buscamos seres y
ciudades que formamos con las piezas sueltas del
rompe-cabezas de la vida.
Hace algunos días en Kuala Lumpur,
Malasia, dos farsantes que dijeron tener dotes
sobrenaturales, prometieron a los
crédulos damnificados que, plantando
dinero y alhajas en la tierra, harían
crecer árboles cuyos frutos serían
alhajas y dinero.
En Londres, el canadiense Donald Pilla, ha
inventado unas píldoras de cristal que
"convierten el agua en vino". El producto
comenzará a venderse a principios del
próximo año.
No obstante, la "ilusión" colectiva en
el mercado de Donald Pilla, es algo que
él, con su esfuerzo y conocimiento,
logró hacer una realidad.