Investigadores del Centro Antipandillas Transnacional (CAT), con el apoyo de unidades élites policiales arrestaron a los mareros con el lanzacohetes, cuatro fusiles y una subametralladora Uzi. Entre los fusiles decomisados hay dos AK-47, un M-16, y un G-3. Este último tipo era el arma de equipo que utilizaba la desaparecida Guardia Nacional (GN).
El subdirector de áreas Especializadas de la Policía, Douglas García Funes, sostuvo que las pandillas con este tipo de armamento tenían la capacidad de poder provocar un atentado contra cualquier infraestructura pública o también contra algún funcionario de Gobierno. "Estos pandilleros bien armados podrían haber causado la fuga de reclusos en algún penal, ataque a una instalación policial o atentado criminal contra funcionarios como jueces, fiscales o jefes policiales", dijo García Funes.
El arresto de los mareros se registró en la autopista hacia el aeropuerto en Comalapa en el tramo de Santo Tomás y la colonia Montelimar, cerca de Olocuilta. El vehículo placas P-311-187, que se supone era conducido por Werner Geovani Mercado Villalobos, fue interceptado en el kilómetro 19, a la altura de Santo Tomás. En un intento por escapar, los mareros atacaron a balazos a los policías, pero éstos reaccionaron y se originó un enfrentamiento que por fortuna no dejó víctimas.
Un cargador con munición para pistola 9 mm y otro para fusil M-16 fueron localizados esparcidos en la zona.
En el baúl de este carro, que había sido robado un día antes en San Salvador; encontraron el lanzacohetes, los cuatro fusiles y la subametralladora. También abundante munición para los fusiles.
Fuentes policiales aseguraron que el acompañante de Mercado logró escapar entre los arbustos de la zona. Más adelante, en el kilómetro 24 de la misma autopista, detuvieron a otros cuatro pandilleros que iban en el auto placas P-461-349. En este sitio arrestaron a Saúl Alfredo Cruz, Leandro Iván Alvarez, Cornelio Martínez y a Miguel Ángel Beltrán Martínez.
Explicaron que los detenidos pertenecen a distintas clicas de la MS del Gran San Salvador, lo que ha despertado la atención de las autoridades de la Policía de que las pandillas podrían estar planeando "algo más grande", como alguna fuga masiva de sus compinches que se encuentran en las cárceles.
El director de la Policía, José Luis Tobar Prieto, explicó que el CAT trabajaba en coordinación con inteligencia policial desde hace varios meses en la información de que las pandillas estaban trasladando armamento de guerra de un sector a otro. "Esto es parte de información de inteligencia que teníamos desde hace algún tiempo, vamos a sentarnos para ver qué intenciones tenían estos pandilleros", detalló el director policial.
Fuentes policiales no descartaron que más armas de este tipo se encuentren en manos de las pandillas, por lo que profundizarán las investigaciones para descubrir más armamento.