Pero no le preocupa que en su país "no se hable de la obra en sí". Lejos de ello, el premio -8,000 dólares- le ha servido para pagar las deudas contraídas con su proyecto creativo "Auras de guerra". Y "para agarrar fuerza", porque está enfrascado en ayudar a una organización de desmovilizados de guerra -del ejército sandinista y de la contra, algunos lisiados- que trabajan cuidando carros en el parqueo de un mercado. Para él, eso es arte.
"Auras" consiste en dos "intervenciones dentro del espacio público revolucionario nicaragüense": "El muro" -una pared con la representación sin rostro de Augusto César Sandino- y la serie fotográfica "Desmovilizado".
El jurado premió la obra de Salmerón por ser una propuesta que despliega un sentido de la diversidad cultural como "participación activa de los individuos".
El artista, subrayó el dictamen, rescata la posibilidad de un mundo mejor o de una "utopía" y la traslada a la vida personal de todas las personas. "En términos internacionales, la propuesta redefine de modo singular las relaciones entre arte e historia", reza el acta.
La exposición de "El muro" fue censurada el año pasado en Managua. Para traerla a la Bienal, en el Museo de Arte, Salmerón -con ayuda de los desmovilizados- alquiló un camión de la era socialista y lo expuso en el parqueo del Marte. Esa es la única vez que ha sido apreciado por el público. Ahora está guardado en Managua.
"'El muro' está en una bodega, nadie ha preguntado por él; no creo que lo quieran ver", apuntó Salmerón en una entrevista telefónica.
Añadió que al regresar trató con Raúl Quintanilla -que también participó en la Bienal- de organizar un conversatorio; pero no encontraron espacio ni recursos para hacerlo. "El arte es lo de menos aquí (en Nicaragua)... y lo comprendo", dijo.
El proyecto sigue
Ernesto Salmerón ahora trabaja alrededor de ofertas para exponer en Costa Rica y España, pero necesitaría mucho dinero para llevar la pared y a los desmovilizados. "Probablemente monte 'Auras de guerra' como instalación parcial, aunque quisiera volver a montarla como en el Palacio de la Cultura en Managua", dijo.
En cuanto a los desmovilizados, ayuda a gestionarles mejoras salariales con las autoridades del mercado Huembes, donde trabajan.
"Ellos tienen planeada, tal vez una vulcanizadora, tal vez otra cosa, pues el trabajo incluye también estudio de factibilidad de sus proyectos y deseos. Es como un trabajo de investigación sociológica... y eso es lo que me interesa, no piezas de arte tradicional... no pinturas... no objetos... sino procesos", puntualizó.