Carta a los diputados de ARENA

Estimados diputados:

¿Así que a la hora de la verdad todo este su discurso de transparencia y rendición de cuentas es paja? ¿O qué otra explicación me pueden dar de por qué ARENA en la junta directiva de la Asamblea avala a Sigfrido Reyes en su necedad de negar al público el derecho de saber quiénes son los asesores del parlamento, de sus comisiones y de cada una de las fracciones partidarias, cuáles son sus calificaciones y cuánto les pagan?

Es fácil criticar al gobierno por falta de transparencia. Sobre todo, cuando el gobierno no es de uno. Todos desconfían del gobierno.

Corren rumores de que varios partidos, no solamente del gobierno, tienen en la planilla de la Asamblea a varios asesores que no aportan absolutamente nada a la calidad legislativa, o por incompetencia, o porque ni siquiera trabajan para la Asamblea, sino para el respectivo partido. Queremos saber si es cierto.

Corren otros rumores que al publicar los nombres de los asesores legislativos saldrían mal parados algunos columnistas, de todos los colores. Bueno, como columnista tengo un especial interés de saber si es cierto. A los malos columnistas hay que exponerlos al público, igual que a los malos diputados.

ARENA ha cometido toda clase de pecados cuando estuvo en el gobierno. Pero luego ha expulsado a su expresidente y varios de sus operadores por corruptos. Y además desde la oposición ha asumido posiciones muy críticas al despilfarro, a la falta de transparencia y a la erosión de la institucionalidad. Ahora queremos saber si se trata de una cambio consecuente y honesto, o de un cambio táctico para ganar las próximas elecciones —y para luego volver a las viejas andanzas.

La única manera de poner a prueba los principios es no claudicar cuando hay que aplicarlos a sí mismo. Por esto, cuando el bloque conducido por Sigfrido Reyes y Guillermo Gallegos se niega a cumplir la ley y revelar públicamente los nombres, las funciones y los salarios de sus asesores, ARENA debería inmediatamente publicar la lista de sus asesores, sus funciones, sus calificaciones y sus salarios. Y si en este proceso quedara evidente que ARENA mantiene asesores que no cumplen el perfil, inmediatamente sustituirlos.

Pero ustedes hacen lo contrario: se atrincheran junto a Gallegos y Reyes, para defender lo indefendible.

La ley es clara. Los comisionados del Instituto de Acceso a la Información Pública tienen toda la razón de solicitar la información sobre la contratación de asesores —y de publicarla. Ustedes lo único que tienen que hacer es decidir de qué lado quieren estar: ¿de la transparencia o del encubrimiento? ¿Del cumplimiento de la ley o del manoseo de la institucionalidad?

Hay varios diputados de ARENA que a título personal publicaron parte de la información requerida. Y me imagino que ustedes ya recibieron una carta aún más dura por parte de su fórmula presidencial exigiendo que se desmarquen de Sigfrido Reyes, Gallegos y Cía. Bueno, ¡háganles caso! Y pídanles a sus candidatos lo mismo: que no esperen hasta que alguna ley o sentencia los obligue a transparentar el financiamiento de su campaña; que lo hagan por su propia voluntad, para mostrar que creen en la transparencia...

Saludos, Paolo Lüers