El Capitán Centroamérica y sus implicaciones

La semana pasada, La Prensa Gráfica publicó un reportaje sobre un grupo de jóvenes salvadoreños que creó un canal en la página web Youtube.com, para compartir cómicos videos de su propia creación, acaparando la atención de miles de cibernautas. En su contenido incorporan elementos relacionados a la idiosincrasia salvadoreña y la realidad nacional, muchas veces contraponiéndolos con ingredientes extraídos de otros contextos culturales.

El video que llamó mi atención se titula "Capitán Centroamérica", una parodia del célebre superhéroe estadounidense Capitán América, principal protagonista de una de las más recientes producciones de Hollywood. El "sketch" hace alusión, utilizando un "humor irónico", a elementos negativos de la seguridad pública del país como la corrupción, la incontrolable crisis delincuencial y la incapacidad de las autoridades para controlarla.

En el pasado he hecho referencia a la relación que establecen académicos entre la necesidad social de equilibrar el bien y el mal con la popularidad de tiras cómicas de superhéroes. Sin embargo, el "humor irónico" empleado en el "Capitán Centromérica" ubica dicha producción en lo que los estudiosos del tema llaman "publicaciones subversivas", las cuales comúnmente están asociadas con sátiras de temas delicados y serios, muy diferentes a las tiras cómicas tradicionales.

El particular tono humorístico empleado por esta clase de producciones para hablar sobre situaciones críticas, permite que los creadores las aborden franca y abiertamente, cautiven y motiven a un público más amplio con su mensaje y, en algunos casos, hasta lo informen. Por ejemplo, muchos sostienen que el personaje creado por la comediante y escritora Tina Fey, en el que se disfrazó como Sarah Palin (candidata a la vicepresidencia estadounidense por el Partido Republicano durante las últimas elecciones) en el popular programa Saturday Night Live, afectó de forma negativa la percepción de los votantes en relación a la fórmula presidencial de la que fue parte.

Similarmente, según expertos en el tema, la tira cómica "Richie Bush" --una parodia de Ricky Ricón en la que se proyectaba de manera desfavorable a George W. Bush y su familia-- afectó mucho la percepción de la ciudadanía sobre el ahora ex -presidente.

El video del "Capitán Centroamérica" indica que la crisis de seguridad pública está impregnada en la mente de la ciudadanía y, además, revela que la población percibe a las autoridades como ineficientes y hasta corruptas. Esto es de especial interés considerando que el Ejecutivo ha recurrido, desde hace algún tiempo, a medidas desesperadas y de último recurso (como el despliegue masivo de la Fuerza Armada), que no han tenido mayor impacto sobre la dinámica delincuencial del país, a pesar que en su momento fueron vendidas como la única y más segura solución. Ahora, ante esta situación, el gobierno está vendiendo un requisito adicional, sin el cual sugiere no funcionarán los planes que supuestamente se trazaron hace bastantes meses: el impuesto para financiar la seguridad pública.

Algunos analistas sostienen que el nuevo tributo no tiene nada qué ver con el tema de la criminalidad y argumentan que éste sólo es una forma de cumplir con un requisito adquirido con una institución financiera internacional. No obstante, independientemente de si en la práctica se utilizará o no para mejorar la situación de inseguridad que experimenta el país, el Presidente lo ha vendido como que sí y eso es lo que importa. Las excusas se están acabando y resulta difícil imaginarse con qué otra podría salir el mandatario en el futuro si no se logra controlar el problema.

El involucramiento de la empresa privada en la fiscalización y monitoreo del plan de seguridad y su posible financiamiento, es un buen primer paso para ganar terreno en la batalla contra la delincuencia, pero para vencerla definitivamente hay muchas cosas que deben de cambiarse en el aparato de seguridad gubernamental.

*Máster en Criminología y Ciencias Policíacas.