La sentencia declarativa de inconstitucionalidad

Ante las expectativas originadas por las sentencias que han declarado la inconstitucionalidad de las leyes, es oportuno recordar los efectos jurídicos que por ellas se desencadenan en sentido material y, respecto a la proyección de dichos efectos en el tiempo.

El gran procesalista uruguayo Eduardo J. Couture, de fama transcontinental, ha dicho: "Este problema se conoce comúnmente con el nombre de retroactividad de la sentencia y consiste en determinar, fundamentalmente, si la sentencia produce efectos jurídicos para el futuro o si, por el contrario, existe la posibilidad de que los retrotraiga hacia lo pasado. Y en el caso de que llegara a admitirse que los efectos retroceden hacia lo pasado, se plantea todavía la cuestión de si el punto de partida será el día de la demanda o el día en que se produjeron los hechos que han dado motivos al juicio".

Algunos han opinado en defensa de ciertos intereses, que las sentencias declarativas de inconstitucionalidad de las leyes, dirigen sus efectos hacia el futuro, a partir de la fecha en que fueron pronunciadas. Esas opiniones están en franca contradicción con el maestro Couture, quien afirma categóricamente: "los efectos de las sentencias declarativas tienen una retroactividad que podría considerarse total". Después de citar un ejemplo de estas sentencias el tratadista agrega: "la retroactividad de la sentencia declaratoria, en cuanto declaración, es, pues, absoluta…"

En línea con este pensamiento afirmamos respecto de las sentencias meramente declarativas que ellas no constituyen estados jurídicos nuevos ni formulan condenas y se limitan a consolidar una situación jurídica preexistente, por ejemplo, las sentencias que declaran la nulidad jurídica de un acto o contrato celebrado por una persona incapaz, por motivos e enfermedad mental, no está habilitada para expresar su consentimiento. Este vicio legal, afecta de nulidad al acto o contrato al instante de su supuesta celebración. En semejante ejemplo, la sentencia declarativa de nulidad, al quedar firme, elimina del mundo jurídico el acto o contrato viciado desde su nacimiento como si nunca hubiera existido, teniendo efectos retroactivos en un cien por ciento.

Otro ejemplo es aquella que reconoce o declara el vínculo parental del padre con el hijo. En este caso, la sentencia al declarar la existencia de la filiación, retrotrae sus efectos al instante mismo de la concepción.

En su caso, las sentencias declarativas de inconstitucionalidad de las leyes, retrotraen sus efectos al instante en que la violación constitucional fue cometida, al aprobarse la ley con aquel defecto. La declaración de inconstitucionalidad se limita a establecer la certeza jurídica de la infracción constitucional.

Tampoco existe duda que la declaración de inconstitucionalidad de una ley, equivale en el fondo, sustantivamente, a una declaración de nulidad absoluta del acto legislativo infractor de la Constitución. Algunos opinantes han tratado de atribuir a estas sentencias un efecto equivalente a la derogación de las leyes, tratando de confundir los efectos anulatorios de la sentencia con los efectos de un acto legislativo negativo de derogación, materias totalmente distintas. La confusión puede convenir a ciertos intereses, que de esa manera llegan a afirmar que la afectación de las leyes a los hechos acontecidos en su vigencia se mantienen o sobreviven a la derogación, por el fenómeno de ultra actividad de la ley derogada. Este no es el caso, al tratarse de la inconstitucionalidad declarada, al no ser derogación sino nulidad de la ley a partir de su aprobación.

En conclusión declarada la inconstitucionalidad de la ley, esta es absolutamente inaplicable a los casos "pendientes" a los que pudo aplicarse antes de la declaración de inconstitucionalidad.

Cierta jurisprudencia en forma expresa por su carácter excepcional, ha permitido limitar los efectos de la sentencia declarativa de inconstitucionalidad de la ley impidiendo sus efectos retroactivos, con el argumento de prevenir ciertos inconvenientes. Esa solución, no hace otra cosa, que confirmar la regla general de la retroactividad total de las sentencias declarativas como afirma el maestro Couture.

*Dr. en Derecho.