Sergio R. Rodríguez Ávila*
Viernes, 6 de Noviembre de 2009
Pareciera que últimamente todas las noticias indican que vivimos en un país poco mediollenista. Se nos vende que somos un país que tiene pocas oportunidades y demasiadas debilidades. Donde sólo unos pocos políticos tienen agenda de nación. Nos dicen que El Salvador tiene poco liderazgo constructivo y una juventud desinteresada por el prójimo. Lo peor es que pareciera que nos lo estamos creyendo, que no creemos en nosotros.

Todos los días las noticias nos dicen que las estadísticas empeoran en casi todo lo que tiene que ver con salir de ser un país en estado de desarrollo. Pareciera que lo único que nos mantiene caminando es el trabajo duro y digno de los salvadoreños y que lo único que no nos debilita el alma es nuestra inmensa fe en Dios. Pareciera que los salvadoreños nos hemos olvidad que somos salvadoreños.

Pero esto es sólo una imagen que nos venden. No es cierta. No somos perdedores, somos ganadores. ¡Yo creo en El Salvador! Saldremos adelante. Vamos a superar nuestros problemas.

No nos damos cuenta que lo único que nos va a ayudar a superar nuestras condiciones es nuestra propia actitud. Podemos ser o mediollenista o negativo. Nadie, absolutamente nadie… ni el Presidente Funes y sus amigos; FMLN, ARENA, PCN, PDC, CD o los llamados disidentes, van a sacar nuestro país adelante. Ningún Presidente del mundo, incluyendo a Obama y Chávez, va a solucionar nuestros problemas.

Los únicos que podemos superar los problemas agobiantes de nuestro país es cada uno de nosotros. En el momento que estemos esperando que el gobierno o algún ente del mundo nos va a venir a salvar, hemos dado el primer paso a nuestro derrocamiento moral de superarnos.

¿Que cada uno de nosotros ve la realidad de acuerdo al lente que nos ha dado la vida? Si. Pero el lente que nos ha dado la vida nos permite ver nuestras debilidades y también nuestras fortalezas. No se trata de comparar las oportunidades de cada uno, se trata de distinguir cómo puede cada uno multiplicar las oportunidades que tengamos.

Que puedas leer esta columna te vuelve una de las personas educadas del mundo por el simple hecho que sabes leer. Debemos compartir con los demás las oportunidades que tenemos. Estoy seguro que si todos nos uniéramos en contra de la violencia (no recomiendo reacciones violentas) la superáramos.

Es culpa de nosotros que tengamos violencia, pobreza, corrupción y poco interés en el prójimo porque nosotros lo hemos escogido.

Vale la pena mencionar que tenemos políticos que verdaderamente creen en el servicio, los cuales representan el segmento de la población que se dedica a servir a sus hermanos salvadoreños. Pero también tenemos políticos que lo único que les importa es el poder y el dinero. Hemos tenido políticos involucrados en el lavado de dinero, narcotráfico, asesinatos, secuestros y cuantos otros males que tenemos en nuestra sociedad. Esos políticos representan la actitud de muchos salvadoreños que escogen destruir oportunidades.

Interesante, pero en nuestro caso, nuestro políticos realmente están representando al pueblo.

Los que tenemos que cambiar somos nosotros para que cambien nuestros políticos. Debemos verdaderamente meternos en nuestra mente y alma que sí creemos en El Salvador. Seamos un ejemplo al mundo que sí se puede cuando cada ciudadano se dedica a hacer el bien. Cada uno de nosotros es bueno, incluyendo a los más controversiales entes en nuestro país, los mareros. Si no preguntémosles a todos los pandilleros reformados que se dedican a hacer el bien.

Seamos mediollenistas. Mirar el vaso medio lleno implica una disposición a observar la realidad desde una perspectiva positiva. Desde una postura en la que siempre tiene mayor peso aquello que se ha construido y sirve de plataforma para seguir construyendo lo que falta por hacer. Fomentemos precisamente, ese pensamiento positivo, esa actitud para ver el vaso medio lleno, y dejar de estar enfocados en la porción medio vacía.

*Colaborador de El Diario de Hoy. sergio@mediolleno.com.sv

El Diario de Hoy no es responsable de las opiniones de sus columnistas y colaboradores
ADEMÁS EN
PUBLICIDAD