Día del Maestro en el Inframen de antaño

La conmemoración del Día del Maestro salvadoreño en el Instituto Nacional General Francisco Menéndez, hará cosa de cincuenta años, no era sinónimo de asueto, feriado, puente o descanso, por el contrario se consideraba todo un acontecimiento con un enorme significado, rodeado de una solemnidad especial.

El 22 de junio era cada año el momento propicio para reconocer la importancia del trabajo del maestro al enseñar a cultivar los valores, rendir homenaje a los grandes mentores de la historia salvadoreña, recordar con cariño a los profesores que se nos adelantaron, premiar con calidez y afecto a los más admirados y queridos por los alumnos y en no pocas veces, mostrar los resultados de la disciplina incorporada al proceso enseñanza-aprendizaje.

El día de la celebración era especial, los alumnos llegaban con la hebilla del cinturón y las insignias bruñidas y resplandecientes, su uniforme impecable, bien peinados y acicalados. Los docentes no se quedaban atrás y lucían también sus mejores galas. Entre las distinguidas profesoras de la época recuerdo a María Luisa Chavarría (Geografía), Dolores Romero (Biología y Caligrafía), Lavinia de Flores (Inglés), Antonia Artiga (Biología), Evita Alcaine de Palomo (Literatura), Lidia de Lagos (Biología), Dra. Mercedes Martínez (Química) y Ana Leticia Miranda (Inglés).

Casi todos los docentes del plantel dejaron profundas huellas en los jóvenes, por razones de espacio solamente citaré algunos de ellos: Dr. Alberto Rivas Bonilla (Biología), Dr. Manuel Vidal (Biología e Historia), Dr. Ramón Machado (Química), Dr. Alberto Barriere (Constitución), Tránsito Pérez (Historia y Geografía), Eduardo Vides (Francés), Alejandro Bellegarrigue (Algebra, Trigonometría y Cosmografía), Marcial González y Trinidad Laínez (Castellano), Pablo Hernández (Inglés), Lisandro Argueta (Civismo y Constitución), Rodolfo Meyer (Geografía), Max Romualdo (Algebra y Geometría), Joaquín Parada (Anatomía humana), Jorge Vanegas (Química), Humberto Perla (Civismo y Constitución), Salvador Vanegas (Inspector y Música), Gonzalo Hernández (Inspector, Algebra y Geometria), José María Fernández (Geografía y Castellano), Rigoberto Solano (Geografía, Civismo y Música), José Solano (Inspector y Música), Víctor Manuel Hernández (Inspector e Historia), Salvador Campos Valle (Francés) y profesores Rodríguez Marino (Física), Urrutia (Física), Don Chavito (Dibujo), Méndez (Inspector y Música), Jandres (Inglés) y Bautista (Inspector). La patria salvadoreña todavía está en deuda con este puñado de maestros, que en el desarrollo del trabajo diario siempre fueron más allá del deber.

El acto comenzaba a las 7 am. en punto con un saludo a la bandera, le seguía como en todo evento oficial, la entonación de las sagradas notas de nuestro Himno Nacional. Luego el director don Gustavo Adolfo Ríos, saludaba y daba la bievenida a los visitantes distinguidos, maestros y alumnos y explicaba brevemente los motivos y significado de la conmemoración.

No faltaban los números artísticos con una profusa participación de los estudiantes, sin embargo, uno de los que más gustaban era la actuación del Orfeón y sus solistas, acompañado al piano por Gonzalo Vega, maestro distinguido y excelso músico salvadoreño. Enseguida venían los discursos alusivos que eran prácticamente la parte medular del acto. Los oradores que más brillaban eran los ya citados Humberto Perla y Dr. Manuel Vidal. Este último, odontólogo de profesión, era en realidad un erudito que se desempeñaba con solvencia en diversos campos, tales como historiador, humanista, biólogo y educador. Una vez, al final de una encendida disertación, declamó un precioso poema alusivo. Como usaba los anteojos sobre la nariz, esa memorable ocasión casi se le caen por la emoción. En ese momento vestía saco gris, corbata negra, pantalón blanco y lustrosos zapatos negros.

Duraba el acto aproximadamente dos y media horas y al final se concedía el día libre a los estudiantes y personal. Las viejas instalaciones se vaciaban en cosa de minutos y los jóvenes se desparramaban por los cuatro rumbos.

*Dr. en Medicina y colaborador de El Diario de Hoy.