Un nuevo Código Procesal Penal

Dentro de tres meses El Salvador estará estrenando un nuevo Código Procesal Penal, o mejor dicho, un nuevo instrumento sólo en lo formal, porque en su estructura, será el mismo que tenemos y que está vigente desde el 20 de abril de 1998, resultado de haber puesto la legislación penal en armonía con nuestra Constitución actual (1983), así como con las reformas que se hicieron a ésta después de la firma de los Acuerdos de Paz (1992) y con tratados internacionales suscritos por nuestro país. Su puesta en marcha originó grandes polémicas, muchas de carácter ideológico o político y la bondad o maldad del instrumento se expresaba dependiendo del sector en que se estuviera ubicado: defensores, acusadores o sociedad civil.

¿Por qué un nuevo Código ahora? La respuesta la encontramos en los mismos considerandos de éste: es porque el actual "necesita ser armonizado ante la multiplicidad de reformas de la que ha sido objeto, para funcionar como un instrumento más eficaz en la investigación y procesamiento de los hechos delictivos". Efectivamente, llama la atención que durante sus diez años y medio de vigencia fue objeto de unos veinte decretos de reforma que arrastró gran cantidad de artículos, lo cual hizo que perdiera la sistematización, orden y sistema que se exige en una codificación.

Todavía más, el nuevo Código fue aprobado el 22 de octubre del año anterior con el consenso de todas las fracciones representadas en la Asamblea Legislativa; no obstante, el Presidente de la República le hizo 29 observaciones, las cuales fueron aceptadas en sesión plenaria celebrada el 7 de enero de este año. ¿Qué sucederá cuando se comience se aplicar?

Comparando la evolución de nuestra justicia penal, encontramos que el Código de Instrucción Criminal estuvo vigente durante 92 años (1882 a 1974); el siguiente, denominado ya como Código Procesal Penal tuvo una vigencia de casi veinticuatro años, (1974-1998), soportó los embates del inusitado incremento de la delincuencia durante los años del conflicto armado que padecimos y luego de varias reformas, pasó de moda, porque nuevas corrientes doctrinarias reclamando el respeto a los derechos humanos se impusieron en el mundo.

La introducción del nuevo sistema, que no fue único para El Salvador sino para todos los países de este hemisferio, casi al mismo tiempo, sólo podía realizarse contando con el aporte económico y técnico de organismos internacionales, como realmente sucedió. Por supuesto que tuvo enormes críticas de amplios sectores de la sociedad que esperaban un alivio al galopante fenómeno delincuencial nunca visto antes y no leyes garantistas; pero nos encontrábamos ya ante un nuevo andar conductual en el mundo, sumamente complejo, pues así como la economía se había globalizado, también lo estaba siendo la delincuencia organizada, aparte de la común, derivada de los problemas sociales de cada país.

Y es que la humanidad está encerrada dentro de un círculo vicioso, los gobiernos hacen esfuerzos por combatir la delincuencia, pero existe mucha violencia generada por el cine, la televisión y otros entretenimientos que miran los niños y jóvenes, lo cual es difícil controlar porque afectaría el derecho fundamental a la libertad de expresión, de donde se deriva que la censura estatal es casi imposible, y como diría un orador norteamericano, las prioridades actuales del mundo mediático, conocidas como "cuatro eses": Scandal, sex, sport and society dificultan la solución.

La novedad del nuevo Código es que contiene más dientes o herramientas tratando de encontrar efectividad y menos fracasos en el rol de la acusación, pues facilita el inicio de la investigación; pretende equilibrar los derechos de las víctimas con los de los imputados ante la desigualdad en que han estado; introduce nuevas figuras como los testigos de referencia y las pruebas de carácter o conducta y las de hábito o costumbre; suprime la facultad de sobreseer que han tenido los jueces de Paz; modifica las actuaciones de los jueces de Sentencia; vuelve el recurso de apelación contra las sentencias definitivas y trae otros cambios que por lo limitado de este espacio no es posible enumerar.

*Dr. en Derecho.

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