La nota del día
De algo estamos seguros: los rojos robarán los ahorros
Sólo alguien que esté muy mal de la cabeza puede suponer que su dinero estará más seguro en manos de politicastros que en manos de administradores profesionales
Miércoles, 26 de Noviembre de 2008
Si de algo puedes estar seguro, querido lector, es que perderás tus ahorros, casi de inmediato, si los rojos llegan al poder. Así sucedió en Nicaragua, pasó en Cuba y está ocurriendo en Venezuela. Los ahorros bajo el comunismo son como niñas de internado con el "Violador de Merliot" cuidándolas. Los fondos de pensiones son los más expuestos.

No hay sistema de pensiones que sobreviva a un régimen socialista; inclusive el ala más "liberal" de los demócratas estadounidenses quiere estatizar los fondos privados de pensiones, dineros que las empresas y su personal han invertido en valores bursátiles, bonos y certificados del tesoro para sostenerse en sus años dorados.

Lo usual, como ha sido la práctica en Sudamérica, es que los gobiernos caigan encima de los sistemas de pensiones para luego pagar las jubilaciones con presupuestos públicos. En nuestro caso equivaldría a que desaparezcan las AFP y se resucite el INPEP, ente que fue llevado prácticamente a la quiebra por el sindicato. En vez de que cada ciudadano tenga su propio y seguro ahorro, se convierte en un dependiente del gobierno de turno para vivir en su vejez.

Sudamérica tiene multitud de ejemplos de los saqueos perpetrados contra los ahorros de los ciudadanos: los gobiernos caen en la bancarrota por sus despilfarros y sus burocracias, pero en vez de reducir gastos y suprimir programas inútiles, se dan a la tarea de imprimir dinero, lo que a su vez devalúa la moneda. Un ahorrante se encuentra luego con que nominalmente sus ahorros siguen allí, pero el valor de los mismos es apenas una fracción de lo que fueron. Cuando los sandinistas mandaban por primera vez en Nicaragua, una libra de frijoles llegó a valer centenares de millones de córdobas; es obvio que nadie se molestaba en averiguar en qué había parado su cuenta de ahorros que tuvo un saldo de cien mil córdobas. En Bolivia se llegó al extremo de que el dinero ya no se contaba, sino que se pesaba.

Todo eso se traduce en incertidumbre total y terrible pobreza para los jubilados. Pensiones de cinco y siete dólares por mes eran la norma en Ecuador antes de la dolarización.

En Cuba no hay bancos ni ahorros

La Kirchner, presidenta de Argentina, es la última que ha comenzado a desplumar a sus pobres conciudadanos de lo que hasta la fecha han ahorrado. El pretexto es que tenían que proteger los ahorros de las fluctuaciones bursátiles provocadas por la crisis financiera mundial, pero el paso equivale a pasar de lo tibio a las brasas. Sólo alguien que esté muy mal de la cabeza puede suponer que su dinero estará más seguro en manos de politicastros que en manos de administradores profesionales, los que a su vez están supervisados por el gobierno. El problema que enfrenta la Kirchner es que los fondos de las AFP no son de las administradoras, sino que cada cuenta es propiedad de un ahorrante, lo que desatará centenares de miles de juicios contra el régimen.

En Cuba, como fue el caso en el bloque soviético, no hay bancos ni la gente puede ahorrar. La "doctrina" marxista parte de un principio: a cada quien según sus necesidades, de cada quien según su capacidad. Si alguien ahorra es porque no necesita esos bienes o fondos, por lo que, sostienen, se lo robó al pueblo.

El Diario de Hoy no es responsable de las opiniones de sus columnistas y colaboradores
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