OTROS EDITORIALES

ARENA y FMLN: ventajas y desventajas

Luis Mario Rodríguez R. * Martes, 4 de Noviembre de 2008

En las últimas semanas hemos acudido a una "guerra de encuestas" que a más de alguno tendrán bajo la incertidumbre de cuáles serán los datos que más se acercan a la realidad. Lo peor que puede pasar es que los políticos descalifiquen los resultados de cualquiera de las encuestas. Medios de comunicación y universidades no sacrificarían su prestigio por sumarse a la agenda de uno u otro partido con el propósito encubierto de "hacerle el juego" a uno de los dos candidatos y favorecer su opción manipulando a la opinión pública.

Por tanto, debemos rechazar cualquier pronunciamiento que pretenda restar credibilidad a estos mecanismos electorales de medición de la intensión del voto y sobre todo, nos corresponde ser más severos con aquel que anuncie fraude en las elecciones de 2009, únicamente porque algunas de las encuestas le favorecen y otras le ponen en desventaja.

Las encuestas suelen dejar en segundo término lo verdaderamente importante en una contienda electoral. Por esta razón, más que referirme al análisis de las mismas, aspecto que ya ha sido abordado por otros columnistas con la rigurosidad técnica del caso, en esta ocasión, vamos a realizar un breve análisis de algunos aspectos que, fuera de las mediciones numéricas, deberían ser tomados en cuenta por los ciudadanos.

Sobre el FMLN se enumeran como ventajas para obtener el triunfo electoral en las presidenciales de marzo de 2009, las siguientes: la candidatura "fresca" de Mauricio Funes; el desgaste de veinte años de los gobiernos de ARENA; la crisis financiera internacional que está siendo aprovechada por todos los que son oposición en cualquiera de los países que han celebrado o están próximos a celebrar elecciones; la presunta "división" al interior del partido de gobierno; la tendencia a la izquierda que ha tomado Latinoamérica en los últimos años; la posible victoria del candidato demócrata en las elecciones en los Estados Unidos, y la capacidad financiera por el supuesto apoyo del Presidente venezolano a través de Albapetróleos, entre otras.

Como desventajas se señalan el candidato a la vicepresidencia de la República; las "contradicciones" entre el candidato y la comisión política del FMLN; la planilla de diputados en la que prevalecen los más vinculados al partido comunista; el plan de gobierno que recoge muchas de las propuestas que en su momento fueran impulsadas por el fallecido Schafik Handal, y la incapacidad del candidato de poder aglutinar a su alrededor a un grupo de ciudadanos capaces de constituir el gabinete de gobierno, cuya misión en el próximo quinquenio será titánica, gane quien gane.

En el caso de Alianza Republicana Nacionalista, las ventajas que se advierten son las siguientes: un partido estructurado y con fuerza al interior de la República --lo que quedó en evidencia en la concentración del estadio Cuscatlán--; un equipo de gobierno que ha logrado integrar a diversos miembros de la sociedad civil; la firma de compromisos con actores importantes de la vida nacional, que serán los que finalmente implementarán el plan de gobierno; la elección de un vicepresidente capaz de generar la movilización del voto independiente, y una bancada legislativa que renovó un buen porcentaje de sus miembros.

Como desventajas se sigue mencionando el proceso de elección del candidato a la Presidencia; la coyuntura internacional: crisis financiera, precios del petróleo y de los alimentos; la dificultad de convencer a los ciudadanos sobre ser la "opción del cambio", y varias de las que mencionábamos como ventajas del FMLN relacionadas con el desgaste del partido de gobierno y la tendencia a votar por la izquierda en Latinoamérica.

Las encuestas no permiten entrar al detalle de las ventajas y desventajas que rodean a los partidos políticos y a sus candidatos. Las discusiones entre los distintos segmentos de la población discurren entre cuántos puntos de ventaja obtiene un partido sobre el otro si las elecciones fueran este día, o lo que es peor aún, si realmente de llegar la izquierda al poder, quien gobernará será Chávez, o si la derecha gana, seguirán los altos precios de los alimentos, el combustible o los medicamentos, centrándose así ambas campañas en una guerra de "spots" publicitarios, que descalifican recíprocamente a cada uno de los candidatos de los partidos mayoritarios.

El análisis debería centrarse en la capacidad de gobernar. Los próximos cinco años no son para aprendices. No se podrá experimentar sobre el nuevo rol del Estado ni se podrá titubear acerca de las medidas que deben tomarse para paliar los efectos de la crisis financiera. No estará en discusión la necesidad de concertar ni podrá dejarse para más tarde el impulso de la reforma políticas y el rescate de la institucionalidad democrática. El quinquenio 2009-2014 será vital para la competitividad de nuestro país: tendremos que finalizar la construcción de las presas, la concesión de los puertos, la ampliación del aeropuerto y en materia de comercio internacional, tendremos innegablemente que concluir el acuerdo de asociación comercial con la Unión Europea.

La reflexión entonces no es por cuántos puntos perderá o ganará uno u otro candidato, sino cómo mi voto permite que llegue aquel en que comulguen varios aspectos tales como la visión de estadista, un equipo de gobierno con amplia experiencia y una bancada legislativa que responda al clamor ciudadano y no a la cúpula partidaria.

*Abogado, con maestrías en Derecho Empresarial y Ciencia Política.

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