Algunas fueron, y siguen siendo, muy claramente visibles (por las explosiones, claro), aun cuando todas han sido estudiadas por diferentes organismos internacionales e instituciones académicas.
Sin embargo, no ha sido frecuente que dichos análisis tuvieran la claridad conceptual ni la rigurosidad científica necesarias para derivar en propuestas de políticas públicas específicas, concretas y enfocadas.
Una notable excepción, afortunadamente, ha sido el proyecto de la "Consulta de San José 2007", organizado en Costa Rica en octubre del año pasado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el INCAE Business School, y el "Copenhaguen Consensus Center" (CCC).
Del BID y del INCAE seguramente usted ha escuchado hablar, aunque probablemente no del CCC, tanque de pensamiento, o "think tank" como se conoce en inglés a estas instituciones, que funciona bajo el auspicio de la Escuela de Negocios de Copenhague, Dinamarca.
Su director, Bjorn Lomborg, es un académico y ambientalista danés que saltó a la fama en 1998 al publicar un libro titulado: "El ambientalista escéptico", en el cual se permitió cuestionar gran parte de la literatura sobre el calentamiento global. No toda, sino la politizada y sin respaldo científico. Que ciertamente es mucha.
En la Consulta de San José 2007 se le planteó a un grupo de destacados economistas la siguiente pregunta: "Si América Latina estuviera dispuesta a invertir 10,000 millones de dólares durante los próximos cinco años para mejorar el bienestar de su población, ¿cuáles serían los proyectos que reportarían los mejores resultados?
En la pregunta está implícito un concepto básico de la ciencia económica, intuitivo para cualquier persona con sentido común, aunque usualmente ignorado (como era de esperar…) por la mayoría de los políticos de nuestra región: los recursos disponibles siempre serán menores que las necesidades a satisfacer, que en consecuencia deberán ordenarse en un ranking de prioridades.
Los diez principales retos hallados fueron: Democracia, educación, empleo/seguridad social, medio ambiente, problemas fiscales, salud, infraestructura, pobreza/desigualdad, administración pública/instituciones y violencia/criminalidad.
Claro que a eso lo dice cualquiera. El desafío era proponer soluciones concretas a cada reto, priorizándolas. Y lo hicieron.
De hecho, los primeros cinco lugares del ranking de soluciones prioritarias fueron:
1) "Programas de desarrollo temprano de la niñez", para atacar uno de los peores efectos de pobreza/desigualdad,
2) "Consolidación de reglas fiscales para optimizar el proceso presupuestario, limitando el nivel del gasto y el monto de deuda pública", para atacar uno de los más usuales Problemas fiscales.
3) "Incrementar la inversión en infraestructura: caminos, agua, cloacas, puertos, electricidad, telecomunicaciones", para atacar uno de las más notables carencias de la región cuando se la compara con países desarrollados. No necesariamente tiene que ser financiada por el Estado. Pero tiene que existir y estar disponible para todos.
4) "Establecer agencias independientes que evalúen las políticas y programas", para poner en evidencia cuando los recursos se estén malgastando (usted sabe, quienes ejecutan son políticos…). Se evitarían muchos problemas, obviamente.
5) "Desarrollar sistemas de transferencias de efectivo condicionadas", consistentes en pagos mensuales en efectivo a las familias pobres a condición que envíen sus hijos a la escuela y centros de salud. De esta forma se atacarían problemas de educación, de salud, y de pobreza/desigualdad.
Justamente este día estarán presentes en San Salvador el citado Lomborg y Arturo Condo, rector de INCAE, invitados por la revista Estrategia & Negocios, para analizar los diez retos, las soluciones prioritarias y su implementación en Centroamérica.
El verdadero problema de América Latina ha sido la mencionada falta de claridad conceptual y de rigurosidad científica de tantos análisis, típicamente llenos, además de disolventes cargas ideológicas. Copenhague, por el contrario, dio respuestas claras. Ahora falta implementarlas. Nada menos.
Hasta la próxima.
*Ingeniero. Máster en Economía (ESEADE, Buenos Aires). Columnista de El Diario de Hoy. alejandro_alle@yahoo.com