La nota del día
Como nunca han trabajado no saben lo que se paga
No dan cifras y no mencionan nombres para que la calumnia golpee a todas las empresas y negocios del país
Lunes, 15 de Octubre de 2007
Los comunistas, que nunca pagan impuestos y viven de fondos públicos y donaciones, han montado una campaña difamatoria acusando al sector productivo de evasión fiscal y al gobierno de complicidad. No dan cifras y no mencionan nombres para que la calumnia golpee a todas las empresas y negocios del país, culpándolos de restar fondos a programas sociales y a los esfuerzos que se requieren para combatir y aliviar la pobreza.

La campaña es el reverso de la imagen "moderada" que la extrema izquierda pretende dar con la candidatura de Mauricito el rojo: oficialmente han dejado de hablar de revolución, de expropiaciones, de perseguir a los burgueses y de implantar un régimen marxista-leninista en el país, pero continúan difamando, sembrando el odio, azuzando a unos sectores contra otros. Y por encima, no se cansan de prometer imposibles: que los taxistas van a recibir gasolina gratis, que parcelarán las tierras para entregarlas "a quienes las trabajan", que subirán salarios en el momento mismo en que asuman el poder, que van a reducir los precios de la canasta básica, que en adelante los niños nacerán rubios y con ojos azules.

Los rojos perfectamente saben, pues tienen a muchos secuaces dentro del gobierno y las dependencias fiscales, que en la economía formal, organizada, se pagan impuestos, que se persigue a los evasores, que la mayor parte de grandes empresas tiene auditores fiscales de planta, que las cajas registradoras de las principales cadenas de supermercados, almacenes, gasolineras y otros negocios que manejan dinero al contado, están en línea, conectadas a los servidores de Hacienda. Hay además revisiones cruzadas: el que vende o presta un servicio a una empresa suministra los datos que permite fiscalizar a ambas.

Los impuestos directos son sólo parte de lo que las empresas y negocios pagan. Lo primero son salarios, lo que incluye las cotizaciones a la Seguridad Social (saqueada por mafias que manipulan los comunistas), los fondos de pensiones y lo que se cubre de vacaciones y aguinaldos. Muchas empresas brindan a sus empleados otras prestaciones, como clínicas, cafeterías y ayudas familiares, incluidas becas de estudio y viajes de capacitación. A esto se agrega lo que se contribuye a obras caritativas; las familias del sector productivo sostienen desde guarderías y asilos para niños y ancianos, hasta programas de enseñanza, como la Operación Red de EL DIARIO DE HOY que adiestra a casi dos mil jóvenes anualmente provenientes de toda la República, en el uso de la Internet.

Detrás del antifaz están los violentos

A los que nadie fiscaliza y evaden toda clase de cargas fiscales son los entes en manos de grupos efemelenistas, como las alcaldías rojas y la Universidad Nacional. La gente paga por servicios municipales pero las bandas dentro se gastan casi todo en sostener a sus activistas. De allí la pésima recolección de la basura, el abandono de parques, los baches en las calles y el descuido de las comunidades. Pagan parásitos y no cumplen con sus elementales obligaciones.

Lo más grave es que además de no rendir cuentas, en la UES se entrenan escuadroneros (comandos urbanos en formación o activos) y se lava el cerebro al estudiantado, estafando a los jóvenes y a sus familias.

Detrás del antifaz (Mauricito el rojo) están parapetados los violentos que desangraron al país en los Ochenta.

El Diario de Hoy no es responsable de las opiniones de sus columnistas y colaboradores
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