OTROS EDITORIALES

El sector privado y la gestión del agua

Por Juan Marco Alvarez Gallardo* Miércoles, 4 de Septiembre de 2013

El agua representa un reto crítico para el desarrollo sostenible. Según la ONU, en el momento en que un niño que nazca hoy cumple 17 años en 2030, el mundo necesitará por lo menos un 50% más de alimento, un 45% más de energía y un 30% de agua adicional, a la vez que se requerirán fuertes inversiones en la mitigación y adaptación a los embates del cambio climático.

Sin embargo, a nivel mundial, la disponibilidad per cápita de agua dulce es cada vez menor. Esta tendencia continuará de manera aguda dado el crecimiento demográfico proyectado y el consecuente aumento de los niveles de consumo en los países en desarrollo.

De hecho, algunos países como El Salvador, ya se encuentran en altos niveles de estrés hídrico, donde la demanda local supera los recursos disponibles de agua dulce. Y a pesar de que El Salvador cuenta con una gran riqueza hídrica, el país no la ha sabido aprovechar de manera efectiva, lo que va en detrimento de la calidad de vida de la población, la competitividad y el crecimiento económico.

Al final, el problema de la disponibilidad del agua en El Salvador se debe a una interrupción del ciclo hidrológico y al deterioro de la calidad del recurso.

Esta realidad tiene que ver mucho con una inadecuada institucionalidad, lo que ha provocado una ausencia de gobernabilidad efectiva, y la cual se expresa en la escasez física, inundaciones y procesos de contaminación severos de los cuerpos de agua superficiales y subterráneos.

El desafío entonces es implementar una gestión integrada del agua que busque mejorar la calidad de vida de los salvadoreños, en especial de los más vulnerables. Y acá, el sector privado juega un papel importante en potenciar proyectos y maximizar la gestión del Estado para con el recurso hídrico.

Para comenzar, éste puede apoyar al Gobierno y a las autoridades locales proporcionando modelos sostenibles de suministro de agua adaptados a la realidad nacional y municipal.

Esto incluye la infraestructura, como tuberías de agua para vincular a las comunidades a la red principal de agua, construcción de drenajes para la eliminación de aguas residuales y la construcción de plantas de tratamiento para procesamiento de aguas negras.

El sector privado también puede participar en el mantenimiento de la infraestructura existente y el uso de las tecnologías de detección de fugas para ayudar a minimizar la pérdida de agua.

Y por supuesto, puede y debe invertir en minimizar la contaminación del recurso, superando las regulaciones gubernamentales en la medida de lo posible.

Otras iniciativas que puede impulsar el sector empresarial para mejorar el abastecimiento de agua y reducir el uso excesivo de los mantos acuíferos y las fuentes de agua subterránea, incluyen la introducción de plantas desalinizadoras y las plantas de reciclaje de agua, sobre todo en la zona costera o lugares donde las fuentes de agua dulce son escasas.

A nivel comunitario, las empresas pueden ayudar a proveer soluciones para las personas que se ubican en zonas demasiado remotas como para obtener conexión a la red eléctrica.

Esto podría incluir, por ejemplo, la prestación de un sistema de purificación de agua en el punto de uso para suministrar agua potable o el suministro de equipos para el tratamiento in situ de aguas residuales para mejorar el saneamiento.

De igual forma, las empresas pueden tener un impacto positivo en su negocio trabajando más allá de su frontera o muro, para crear asociaciones con las comunidades locales con el objeto de aprovechar al máximo el agua como un recurso compartido.

El enfoque de cuenca hidrográfica en la gestión del agua y la creación de humedales artificiales son ejemplos de asociaciones beneficiosas con las comunidades.

Las grandes empresas también pueden ayudar en la reducción de la huella hídrica de algunos sectores industriales locales a través de la comercialización de tecnologías y procesos de eficiencia hídrica.

Hay un ámbito particular en el sector agrícola, donde el desarrollo de las técnicas de riego por goteo está dando lugar a un ahorro sustancial a nivel mundial.

Y finalmente, además de los aspectos tecnológicos, los mecanismos basados en el mercado, como el pago por servicios ambientales (protección de cuencas, humedales, etc.,) también pueden ayudar a hacer frente al desafío global y local del agua desde la perspectiva empresarial.

*Colaborador de El Diario de Hoy.

EL DIARIO DE HOY NO SE HACE RESPONSABLE POR LOS COMENTARIOS DE SUS COLABORADORES