Medias verdades... grandes mentiras

La insoportable campaña política ha tomado un nuevo giro: mupis, vallas y spots televisivos, con las que el presidente y el FMLN están recalcando, por si no nos hemos dado cuenta, los grandes cambios realizados en estos cuatro años de gobierno. En estos mensajes, y en las declaraciones de los funcionarios, hay medias verdades, que son sólo el disfraz de grandes mentiras.

Don Alex Segovia afirma que "el bajo crecimiento no es nuestra responsabilidad, pues aunque es el menor en Centroamérica, este crecimiento es de calidad". Que la pobreza ha disminuido, a pesar de las cifras presentadas por organismos internacionales y FUSADES, porque "este gobierno deja una nueva metodología de medición multidimensional, realizando una revolución de política social". Posteriormente se explicó que dicha medición ha consistido en sacar del nivel de pobreza, a quienes tienen un ingreso de $3 diarios, o un sueldo mensual de $90. ¡Increíble!

Don Hato Hasbún refuerza las declaraciones del profesor Sánchez Cerén, sobre la millonaria inversión en educación. ¿De qué sirve a los niños tener uniformes, zapatos y otras ayudas, si la calidad educativa sigue siendo tan mala, que no encontrarán trabajos dignos para salir de la pobreza? La prueba está en que en las ferias de trabajo, organizadas por importantes empresas, ofreciendo más de mil empleos, no pueden llenar las plazas disponibles por la deficiente preparación de los miles de jóvenes candidatos, ilusionados al llegar, pero frustrados porque al no saber inglés ni dominar los programas básicos de computación, no llenan el perfil.

La Ley de Asocios Público Privados, gracias a las modificaciones del FMLN, que no está interesado en el progreso del país, quedó convertida un verdadero cadáver. Una caricatura reciente la representa como una casa de sustos destinada a atemorizar al capital extranjero. ¿Querrán los inversionistas esperar tres aprobaciones de la Asamblea, sin límite de tiempo para decidir? ¿Y además de aniquilar PROESA, sustituirla por un organismo constituido por ministros incompetentes, especialistas en burocracia? Mientras los otros países del área atraen inversión, nuestra ley APP la espanta. Triste ejemplo, el abandonado Puerto de La Unión.

La millonaria campaña del gobierno pretende confundir a la población, convirtiendo en logros lo que han sido evidentes fracasos, justificar el derroche y despilfarro de sus funcionarios, seguir culpando a los gobiernos anteriores, y considerar los programas sociales como inversiones exitosas, cuando estos programas han sido financiados con préstamos que han hecho insostenible la deuda pública. No hay razón para llenar la ciudad de mupis alabando la presidencia de Funes, aunque llama la atención el detalle de los tres colores que decoran los anuncios: verde, azul y naranja, que corresponden a los que identifican a los tres partidos que apoyan a Saca. ¿Será mensaje subliminal? Por su lado, Tony Saca, consciente del enorme desprestigio de esos tres partidos, y que nadie en su sano juicio votaría por tales banderas, pide que voten sobre el símbolo de Unidad, que él pretende incluir en la papeleta de votación, aunque no sea partido político legalmente inscrito. ¿Lo autorizará el TSE?

Y es motivo de indignación y repudio, el uso irrespetuoso de la figura de Monseñor Romero en un mupi de propaganda política, señalándolo como rector y guía espiritual de un gobierno cuyos valores morales y el comportamiento público y privado de muchos de sus funcionarios, distan mucho de ser ejemplo de las enseñanzas de la religión católica. Evidente demostración de desprecio a la recomendación de Juan Pablo II en su visita al país de "rezar por él, y no politizar la figura del arzobispo".

*Columnista de El Diario de Hoy.

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