OTROS EDITORIALES

¡Muchas felicidades Ale y clase 2013!

Por Juan Valiente* Martes, 4 de Junio de 2013

Este año se gradúa mi hija Alejandra del colegio y siento necesario escribirle a ella y a sus compañeros como padre, pero también como ciudadano preocupado por El Salvador. Varias decenas de miles de jóvenes terminarán también su bachillerato y normalmente se hace difícil pedirles que vean el futuro con optimismo y esperanza. No todos podrán seguir con una carrera universitaria, aunque estén llamados a tomar control del país en el futuro.

He conocido jóvenes que no quieren irse de El Salvador, pero hay muchos que quieren salir del país. ¡Qué triste que el país que les estamos heredando los entusiasme tan poco! Todos somos responsables del país que estamos dejándoles, aunque obviamente hay unos más responsables que otros por su capacidad de incidencia o por la responsabilidad de su cargo. Les hemos fallado en no dejarles un mejor país.

Se queden o se vayan, regresen o emigren, lo único que estoy seguro que todos los padres queremos es que sean plenamente felices. No queremos superficialidades, ni definiciones materialistas de la felicidad. Queremos que encuentren en el mundo las razones de su existencia, que logren responder con sabiduría por qué están aquí. Sigan haciéndonos sentir orgullosos de ser sus padres y de ser salvadoreños.

Hace más de treinta años dije a mis compañeros en nuestra graduación: "Hay que construir y crear, y nosotros nos reconstruimos y recreamos en este proceso. Quienes vivenciemos nuestra realidad personal como una realidad ya construida y quienes sepamos exactamente qué vamos a hacer en la vida no estaremos descifrando los nuevos signos que los tiempos nuevos nos plantean. ¿Cómo tanta certeza en medio de la gran incertidumbre del futuro del mundo?

"No debemos ser ni ciegos, ni cobardes. No somos una realidad estática que se mantiene inmune a los cambios en las sociedades. Debemos crecer e ir descubriendo las verdades que muchas veces hemos ocultado detrás de máscaras ambiguas y bajo la atención excesiva a nuestra exigua dimensión personal. En este momento los rebaños sobran; (...) los que van muriendo poco a poco perdiendo la juventud espiritual necesaria para la vida también sobran; los incapaces de ver un poco más que sus propias necesidades, que sus propios intereses, los que ni siquiera son capaces de enfrentarse a sí mismos para descubrir sus verdaderas ataduras también sobran.

"Lo que falta en este país son personas auténticas, genuinas, que no vendan su mirada, su calor, su verdad a las expectativas sociales; expectativas que han ido petrificando los corazones hasta hacerlos dura roca frente al sufrimiento humano y, lo que es peor, frente al llamado del amor".

El corazón se nos hace pedazos al verlos partir, pero están listos. Conozcan sus sueños y no los abandonen. Síganlos con pasión y honestidad. Tengan éxito y desarrollen sus talentos, manteniéndose siempre humildes. Recuerden que es importante qué estudiar, pero más importante es que conozcan sus sueños y esperanzas. Algunos de nosotros quizás hemos ido abandonando algo de nuestros sueños al margen del camino y por ello hemos comenzado a morir un poco.

Siempre crean en Uds. mismos. No hay nada más inspirador que ser testigo de los jóvenes cuando descubren su poder, cuando se rebelan ante el materialismo y se exponen a seguir caminos nuevos, cuando conocen en carne propia el valor del compromiso. Y ese, queridos bachilleres, es el reto que les dejo: sueños, pasión y honestidad a través de la práctica de la solidaridad y el compromiso.

El orgullo de los padres es saber que su hijo o hija ha llegado a su destino con plenitud, pero no hay plenitud sin espiritualidad. ¡Demos siempre gracias al creador! Bendigan contar con una familia como la que tienen, no todos tienen el privilegio. Será siempre puerto seguro, un lugar de donde partir, pero también para llegar. Remen mar adentro, vuelen alto, pero recuerden que El Salvador necesitará siempre de todos Uds.

*Columnista de El Diario de Hoy.

EL DIARIO DE HOY NO SE HACE RESPONSABLE POR LOS COMENTARIOS DE SUS COLABORADORES