OTROS EDITORIALES

Una historia, dos Coreas

Por Fernando Poma Lunes, 27 de Mayo de 2013

Escribiré de hechos y no de opiniones:

Hace aproximadamente 66 años, la península de Corea, situada entre China y Japón, era una nación compuesta de ciudadanos que habían luchado juntos encarando constantes conquistas de naciones extranjeras, una nación unificada que había hecho frente a múltiples invasiones y que abogaba por su independencia de la ocupación japonesa que inició en 1910.

Con la derrota de Japón en 1945, en la Segunda Guerra Mundial, las fuerzas soviéticas tomaron el control del norte de Corea y los Estados Unidos por su parte, se hicieron cargo de los territorios del sur.

En 1947, la Organización de Naciones Unidas (ONU) propuso elecciones que reunificarían Corea bajo un solo gobierno local. Corea del Norte rehusó participar. Como consecuencia de esta división, surgieron dos nuevas entidades: Corea del Norte y Corea del Sur.

Estos dos países se organizaron independientemente, adoptando diferentes ideologías y diferentes políticas económicas: el norte siguió el modelo soviético socialista, así como el de China, de abolición de la propiedad privada. El sur realizó elecciones presidenciales en 1948 y aunque experimentó a lo largo de los años períodos difíciles y serios retrocesos, logró crear un gobierno democrático con libertad y respeto a la propiedad privada. El norte se convirtió en la República Popular Democrática de Corea y el sur en la República de Corea.

Hablemos ahora del presente:

Según el Fondo Monetario Internacional (FMI), el producto interno bruto (PIB) de Corea del Sur cerró 2012 en US$ 1,151,000 millones, siendo la décimo cuarta economía más grande del mundo y su PIB per cápita fue de $23,021.

Según el Heritage Foundation y la ONU, Corea del Norte tuvo en 2010 un PIB de $12,300 millones y un PIB per cápita de $502 (no hay información más reciente).

En otras palabras, pese a que Corea del Sur tiene el doble de habitantes que sus vecinos del Norte, la riqueza generada por el país, por habitante, es casi 45 veces mayor. Incluso con las estadísticas más optimistas del PIB de Corea del Norte por parte del World Factbook, la relación es de 14,7 veces.

Corea del Sur está clasificado como país desarrollado por la ONU, el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional y es un importante socio comercial de las economías más grandes del mundo. Por ejemplo, es el tercer socio comercial más importante para China y Japón, el séptimo para Estados Unidos y el octavo para la Unión Europea.

La economía surcoreana cuenta con un sector empresarial muy fuerte liderado por grandes conglomerados que incluyen multinacionales como Samsung, LG y Hyundai-Kia.

Corea del Sur es el sexto productor de energía nuclear más grande a nivel mundial y el segundo más grande en Asia. Se encuentra entre los países más avanzados tecnológicamente y mejor comunicados; es el tercer país con mayor número de usuarios de Internet de banda ancha entre los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

Cuenta con una de las infraestructuras más avanzadas en el mundo; por ejemplo, el aeropuerto de Inchón ha sido seleccionado como el mejor aeropuerto internacional durante cuatro años consecutivos, por el Consejo Internacional de Aeropuertos.

El país va a la cabeza en la industria de la construcción naval. Corea del Sur es uno de los líderes de innovación en tecnología, siendo la tercera nación con más patentes registradas, sólo después de Japón y Estados Unidos.

En contraste, Corea del Norte tiene sólo dos grandes socios comerciales: China y Corea del Sur. El principal empleador es el Estado y esto limita las oportunidades de crecimiento laboral, apunta Heritage. Corea del Norte ha padecido escasez de alimentos, lo cual ha conducido a desnutrición y bajo desarrollo. El rotativo chileno La Tercera reporta que, desde los años 90, alrededor de unos dos millones de personas han muerto por hambruna. En 2006, la Food and Agricultural Organization of the United Nations (FAO) estimó que el país requería entre 5.3 y 6.5 millones de toneladas de granos al año, y la producción interna apenas llegaba a los 3.8 millones, de acuerdo con un documento de Human Rights Watch. En 2011, Unicef calculó que alrededor de un cuarto de la población de Corea del Norte, o seis millones de personas, no tienen suficiente para comer. Casi un millón de ellos eran niños menores de cinco años. Unicef dijo que la comida estaba racionada y que el país era "susceptible a las crisis alimentarias debido al aislamiento político y económico, y al cambio climático".

El Programa Mundial de Alimentos (PMA), indica que Corea del Norte "sigue enfrentando escasez de alimentos regular y significativa", con uno de cada tres niños con desnutrición crónica o con muy poca estatura para su edad. El World Factbook reporta que la tasa de mortalidad infantil, para niños menores de un año, por cada mil nacimientos es de 50.15. En su vecina del sur es de 4.24. De manera similar, un estudio realizado por Sunyoung Pak, una antropóloga biológica de la Universidad Nacional de Seúl, comparando jóvenes refugiados norcoreanos con surcoreanos de la misma edad, reveló que estos últimos eran 2.3 pulgadas más altos, mientras que en las mujeres jóvenes, la diferencia era de 2.6 pulgadas.

Adicionalmente, estas diferencias también han creado variaciones importantes en las expectativas de vida, las que según el World Factbook, en Corea del Norte son de 14.8 años menos que en Corea del Sur y de acuerdo con los datos del Banco Mundial, 12 años menos.

En cuanto a libertad económica, según Bloomberg y The Heritage Foundation en su Índice de Libertad Económica para 2013, Corea del Norte logró en 2011 un puntaje de 1.5%, en contraste con 70.3% de Corea del Sur y un promedio mundial de 59.6%. Comparando países, la misma publicación detalla los siguientes rankings, siendo el puesto 185 el peor (ver recuadro).

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