Los diputados trabajan

Hablaban los abuelos de tres bienes del ser humano, que quien los poseía, no necesitaba anunciarlos porque saltaban a la vista. El amor, la belleza y el dinero. Su legítimo poseedor los disfruta, y los ajenos los admiran o envidian. Pero en la actual campaña ilegal adelantada, pareciera que algunos miembros de la Asamblea Legislativa, están preocupados porque los ciudadanos no hayamos percibido el extraordinario trabajo que han desempeñado y han iniciado audaces campañas publicitarias, para asegurarnos que vale la pena reelegirlos para que sigan disfrutando de las ventajas del puesto.

Primero fue Francis Zablah, quien en página entera detalló minuciosamente las obras por él realizadas a favor de su Departamento de La Libertad, en educación, agricultura, salud, economía, siempre prevaleciendo su preocupación por los más desposeídos. Y aunque muchos logros, en letra muy pequeña, no destacaban lo suficiente, olvidó que los salvadoreños siempre recordaremos la entrevista en que no pudo responder a los nombres de las cabeceras de los quince (sic) departamentos de la República, aunque afortunadamente sí atinó con la de La Libertad.

Esta semana, el nuevo independiente indeciso, superó la humilde publicación del diputado de GANA, al adornar la ciudad de mupis y enormes vallas publicitarias, con su barbada efigie, con el fondo de la bandera de ARENA, asegurando que está dispuesto a trabajar por la gente. Genial, porque durante su paso por la Asamblea, ha mantenido una posición sumamente discreta, por no decir obscura. Suponemos que la también desconocida Claudia Ramírez, está ya contratando al equipo de creativos para destacar la importancia de su figura en el pleno legislativo.

Pero quien alcanzó total notoriedad, sin haberse molestado en publicar páginas enteras, ni vallas, ni mupis, ha sido Guillermo Gallegos, gracias a la entrevista que le hiciera Roberto Valencia, periodista de El Faro. (Ver reportaje completo en (http://www.elfaro.net/es/201305/noticias/12038/), tras una labor de investigación sumamente seria y rigurosa, que ha dado como resultado una interesante información. Sabemos que el diputado naranja ostenta el título del parlamentario que ha realizado los viajes más caros, en misiones fuera del país. Sin contar dos viajes a España, que no hizo y fue obligado por el diputado Reyes a devolver el dinero de los viáticos ya cobrados, y que para investigar sobre el voto en el exterior, en lugar de viajar a México, escogió Australia, cuyo boleto costó la bicoca de $8,000.

La investigación concluye que Gallegos viajó 10 días a España, boleto en primera clase $6,000 y $4,000 de viáticos. La invitación recibida estaba firmada por su propio asesor legislativo, Carlos Roberto López Barrundia, ex PDC, supuesto representante en El Salvador de la entidad invitante: Sistemas Integrales para el Desarrollo (SID). En España, dos empresas desmienten las afirmaciones de Gallegos en medio de declaraciones contradictorias, números de teléfonos falsos o inexistentes, comprobados por el periodista Valencia. Ninguna prueba de contactos, documentos o actas sobre resultados obtenidos, objetivos y beneficios del viaje: sólo un raquítico reporte de misión, especificando que todo fue verbal, como única justificación al despilfarro, aprobado por la directiva de la Asamblea, que concede tales permisos en base de la buena fe del solicitante, según afirma Milena de Escalón.

Como estamos en época de austeridad, y según el Ministro de Hacienda no hay dinero, convendría declarar a la Asamblea Legislativa, y a sus diputados en estado de excepción, cancelando viajes en misiones oficiales, y destinando esos recursos a comprar medicinas para los hospitales. Indigna que ellos se estén aprovechando del cargo para el que fueron elegidos, en lugar de trabajar por el pueblo.

*Columnista de El Diario de Hoy.