El cerebro y el envejecimiento

Debido a los adelantos médicos actualmente tenemos una cifra cada vez más creciente de personas mayores, este es un adelanto de las ciencias médicas que no queda sin un aspecto negativo, en este caso nos referiremos al envejecimiento cerebral.

En la última década es mayor el número de personas interesadas en mantener un mejor estado cognitivo, es muy común que tanto pacientes como familiares consulten a sus médicos al respecto. Esto se debe en parte a los adelantos sobre las enfermedades cognitivas, especialmente la enfermedad de Alzheimer. Se debe aclarar que no todo déficit de cognición se debe a la tan temida enfermedad de Alzheimer ni es sinónimo de ésta.

El mantener un estado cognitivo en un nivel adecuado permite que nos conservemos en el adecuado estado funcional para realizar las actividades intelectuales y físicas que se requieren en el día a día. Además permite que la persona se mantenga emocionalmente estable, psicológicamente funcional, socialice en forma adecuada y finalmente que conserve una buena calidad de vida.

El cambio en los hábitos en el estilo de vida pueden acentuar o desmejorar la actividad cognitiva; un error frecuente es el asumir que con el envejecimiento no se puede seguir aprendiendo, en general no sólo se puede, sino que se debe hacer intensamente, debido a que cuando aprendemos a cualquier edad, mejoran las interacciones entre las neuronas, lo que produce un efecto protector.

Esto nos demuestra que la pérdida de las funciones cognitivas no solamente se relaciona con el aspecto genético sino también con el estilo de vida. Como lo genético-hereditario no se puede modificar, la solución para atenuar el problema la encontramos en cambios en el estilo de vida, siendo estos: nutrición adecuada, proporcionar un periodo suficiente de sueño, controlar el insomnio, aumentar la actividad física e incremento de las actividades sociales y familiares, en este sentido tiene especial importancia el cultivar las relaciones inter-generacionales, por ejemplo abuelos-nietos. Es de vital importancia cuidar enfermedades crónicas como la diabetes mellitus, hipertensión arterial y los lípidos sanguíneos.

Por otro lado el término reserva cognitiva trata sobre la habilidad que el individuo tiene para mantener una función mental y cognitiva normal, a pesar de enfermedades o daño cerebral. Esta reserva cognitiva es una característica que se obtiene muy temprano en la vida, probablemente durante la primera o segunda décadas de la vida y que se vuelve funcional cuando se necesita tras un proceso patológico que involucre al cerebro, por ejemplo infartos cerebrales.

Sin lugar a dudas que para revitalizar las funciones cerebrales necesitamos cambiar hábitos negativos por positivos, esto significa para «los jóvenes de cualquier edad» volvernos más activos físicamente y gozar de una nutrición adecuada y balanceada; para los abuelos empezar a jugar e interactuar con sus nietos; para los padres instruir a sus hijos en la lectura y juegos mentales, desde la primera década de sus vidas. Pero lo más importante de recordar es que nunca es tarde para comenzar.

*Doctor en Medicina.

aguilarjoya@yahoo.com

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