OTROS EDITORIALES

La ofensiva referencia al terrorismo

Por Carlos Ponce* Martes, 30 de Abril de 2013

El monólogo semanal del presidente Funes, difundido a través de Radio Nacional y otras emisoras del dial, se caracteriza por un tono particular empleado por el mandatario para vocalizar sus argumentos, orientados invariablemente a causar controversia o confrontación en el debate público de temas específicos y/o descalificar a opositores políticos y opiniones disidentes. "Conversando con el presidente", por tanto, se ha convertido en un vehículo ininterrumpido del Ejecutivo, utilizado para atacar pública e impunemente ideas, opiniones y posiciones desfavorables para los intereses de la actual administración presidencial y sus funcionarios. Cada gobernante tiene su propio estilo para lidiar con ideas contrapuestas y el debate público de temas críticos, ésta es la forma que este Gobierno ha escogido hacerlo y, aunque es cuestionable y condenable, no es ilegal.

En la entrega más reciente de dicho programa radial, los insultos proferidos por el presidente salvadoreño alcanzaron nuevas dimensiones, logrando ofender a los millones de estadounidenses afectados por el trágico incidente terrorista suscitado en la ciudad de Boston, Massachusetts. Funes, en un esfuerzo por validar y vender la negociación entre el Gobierno y las pandillas (la principal apuesta en el campo de la seguridad pública de la cartera correspondiente), argumentó que en El Salvador las personas pueden caminar por las calles sin temor a que exploten bombas.

Es lamentable que el presidente instrumentalice una tragedia de esa magnitud, haciendo referencia a ella de forma peyorativa, para justificar el oscuro pacto con delincuentes y los mezquinos intereses que esconde. La intervención del mandatario tuvo un efecto contrario al que deseaba, ya que evidencia su interés desmedido por justificar la nociva iniciativa propiciada por su séquito de seguridad y, al mismo tiempo, la reviste con una capa de argumentos desfavorables.

Las palabras de Funes son en especial nocivas por que hacen alusión despectiva a un incidente que, para muchos expertos en la temática, representa una nueva faceta del terrorismo doméstico que enfrenta decididamente Estados Unidos. El islamismo radical y su yihad son una fuerte y complicada amenaza para la seguridad pública en dicho país, como ilustra el ataque terrorista ejecutado por Tamerlan Tsarnaev y su hermano menor Dzhokhar, al que hizo referencia Funes.

El islamismo radical cautiva e hipnotiza, principalmente, a jóvenes de género masculino, que en su mayoría oscilan entre los quince y veinticinco años. Contrario a lo que muchos necesitan creer para encontrarle sentido lógico a ataques como el de Boston, los terroristas que los perpetran no se caracterizan por adolecer de un déficit psicológico sino que todo lo contrario. Estudios han demostrado que estas personas poseen muchos rasgos positivos.

Terroristas como los hermanos Tsarnaev han cursado un largo proceso mediante el que de forma progresiva se han desconectado emocionalmente de su entorno, el cual perciben injusto y nocivo para el Islamismo, y, al mismo tiempo, han ido adoptando los dogmas religiosos cada vez más radicales. El razonamiento religioso que acompaña este tipo de extremismo islámico, justifica y hasta demanda la comisión de actos terroristas en función de la reivindicación de los musulmanes a nivel mundial.

Esta dinámica es precisamente la que hace que el movimiento islámico radical sea una verdadera amenaza para Estados Unidos, ya que propicia que pequeños grupos de jóvenes, hipnotizados por el extremismo religioso y sin ningún vínculo directo con organizaciones terroristas bien estructuradas, vean justificable y hasta obligatorio, la comisión de actos terroristas. Muchos expertos opinan que la publicidad del incidente de Boston, active y motive ataques similares.

Un alto funcionario estadounidense, hace poco señaló las autoridades desarticulan alrededor de diez a quince ataques similares anualmente. Si por desgracia vuelve a suceder algo similar, los salvadoreños, además de lamentar profundamente el hecho, tendremos siempre presente esa desafortunada referencia de nuestro presidente.

*Máster en Criminología y Ciencias Policíacas.

@cponce_sv

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