El diputado 56

Con la reciente renuncia del partido ARENA de la diputada Claudia Ramírez se ha especulado mucho sobre el logro por el bloque FMLN-GANA del diputado 56 para las votaciones con mayoría calificada. Ya se supone que esta extraña alianza ha obtenido el tan deseado control para la aprobación de préstamos, reformas constitucionales y algunos nombramientos para posiciones claves en el Estado.

No sabemos si Claudia Ramírez será el voto 56. Lo que sí sabemos es que ARENA ha perdido la llave del poder al ya no poder bloquear con sus diputados la mayoría calificada. Lo que sí sabemos es que si todos los demás diputados se ponen de acuerdo ahora suman 56. ¿Pero quiénes son los que pudieran acompañar la mancuerna del FMLN-GANA para llegar a 56 diputados?

Ya no sólo Claudia Ramírez es importante. Es más, hasta quizás es irrelevante. Tendrían que acompañar tales votaciones los cinco diputados tránsfugas de ARENA, los siete del PCN, el único del PDC y el único del CD. Treinta y uno del FMLN, más once de GANA, más catorce del resto suman 56. Lo primero que no hay que olvidar es que GANA continúa en una alianza de conveniencia con el FMLN, poniendo en riesgo a veces hasta la misma existencia del país.

¿Quién es entonces el diputado 56? Yo le apuesto a que el diputado Douglas Avilés se convierta en el garante de la institucionalidad democrática. Los demás votos se dan por sentado, a excepción de algunos diputados del PCN a los que la contaminación de la alianza FMLN-GANA los está ya desesperando. Casi siempre, especialmente en las decisiones que han sido críticas para la gobernabilidad, el PDC y el PCN han sido acompañantes naturales del FMLN y GANA.

La sociedad civil debe dar por descontado que los diputados tránsfugas de ARENA, los de GANA, los del FMLN, algunos del PCN y hasta el del PDC son votos seguros en contra del respeto a la Sala de lo Constitucional. Debemos poner nuestras esperanzas en el valiente diputado del CD y en varios de los diputados del PCN, para quienes la democracia no es un juego de dinero. Hay decisiones transcendentales para el país.

Gracias a "Wikileaks", hace pocos años pudimos leer cómo funcionarios de la Embajada de los Estados Unidos de América se referían a los partidos GANA y PCN con términos como "oportunistas", "en venta", "en subasta" y "compañeros de cama". Ojalá los diputados que pudieran sumarse al bloque FMLN-GANA lo consideren a profundidad antes de simplemente unirse. No crean que olvidaremos a aquellos que han atentado y atenten contra la democracia votando para minar sus mismos fundamentos.

Es risible cuando el candidato de Unidad (léase GANA) argumenta que no es un movimiento ni de izquierda, ni de derecha, mientras se acuesta todas las noches con el FMLN. ¿Cómo vamos a defender la democracia si permitimos que desde la Asamblea Legislativa se contamine la separación de poderes y la institucionalidad del país?

Por lo que se ha visto en las últimas plenarias, la mancuerna FMLN-GANA no ha podido pasar a aprobación todas las leyes esperadas, seguramente porque la conformación del grupo de 56 diputados no ha podido concretarse. La sociedad civil está pendiente de quiénes son los que se resisten a convertirse en el diputado 56 y mantienen un apego innegociable a sus convicciones y principios.

La sociedad civil espera que el voto 56 se convierta en estigma, pero no del descrédito de la misma Asamblea, sino que del prestigio de aquellos que se resistieron a votar en contra de su consciencia y en contra de la democracia tan necesaria para el país. Todos entonces pudieran convertirse en el diputado 56.

*Columnista de El Diario de Hoy.