¿Remontada épica?

La mayor parte de analistas serios que siguen con rigor la situación política en Venezuela concuerdan con que el chavismo postChávez se desgranará de a poco. En cierta medida esta conclusión llega por adolecer la "revolución bolivariana", o "Socialismo del Siglo XXI" como luego la denominó el mexicano alemán Hans Dietrich, de una base de sustentación filosófica. Se construyó alrededor del caudillo en un momento de gran bonanza para el país suramericano debido al desmesurado aumento de los precios internacionales del petróleo. Su fuerte personalidad, como la del Mariscal Tito en la ex Yugoslavia, fue sin duda un importante factor de cohesión.

Tras la muerte del presidente Chávez, disminuida la oposición venezolana tras los resultados de la elección presidencial de octubre y, en especial, de las regionales de diciembre, era para muchos cuestión de formalismos y del ilimitado uso de recursos del Estado en esta campaña exprés de tan solo dos semanas de duración, para que el heredero político de Chávez, Nicolás Maduro, fuera electo presidente de Venezuela. Empero, "Remontada épica" empezó a pedir el candidato opositor Henrique Capriles Radonski, quien tras haber recorrido Venezuela entera el año pasado en la contienda presidencial contra Hugo Chávez, obtuvo el pasado octubre 45% de los votos.

La campaña de Capriles esta vez se basó en el señalamiento de las condiciones de vida de los venezolanos, quienes viviendo en un país inmensamente rico por los gigantescos mantos petrolíferos que yacen en su subsuelo, sufren un marcado y creciente deterioro en sus condiciones de vida. Para muestra un botón: el periódico español ABC, en nota firmada por su corresponsal en Washington tituló esta semana "El equipo de Maduro admite el colapso económico y un posible estallido social". ABC menciona "un demoledor documento" atribuido al diputado comunista Douglas Gómez con otros asesores de Maduro, en el cual se habla de "bomba atómica económica".

Algunos de los 17 puntos del documento, publicado en su totalidad en la edición electrónica del rotativo, contempla el desabastecimiento del 50% en los productos básicos, la inflación que este año puede llegar al 33%, un déficit del sector público del 15% y la caída del PIB de más del 4%. "Lo que llama la atención de este documento", indicó el economista venezolano José Toro Hardy al medio español, "es que se trata del reconocimiento por los mismos chavistas del mayor fracaso que puede tener una nación". No obstante, ante la pregunta de "¿qué hacer?", la respuesta que se dan los autores del documento, "paradójicamente para algunos, consiste en profundizar la revolución socialista".

En Venezuela, donde aún más que en otros países las encuestas son herramientas políticas de campaña, medios internacionales publicaron hace dos semanas una realizada a mitad de marzo, justo antes del inicio formal de la campaña, señalando que Maduro bajaba en las encuestas y que la diferencia a su favor con Capriles estaba en unos ocho puntos. La última que se supo esta semana señaló un punto de diferencia, es decir lo que se denomina empate técnico. La tesis de la remontada épica ha adquirido sustento.

"Centenares de líderes latinoamericanos exigen elecciones limpias en Venezuela", tituló esta semana El País de España. El artículo señala que nueve ex presidentes latinoamericanos, entre ellos Alejandro Toledo, de Perú; Fernando de la Rúa, de Argentina; Vicente Fox, de México, y Oscar Arias, de Costa Rica, y unos 350 congresistas de 13 naciones del Continente han hecho llamados al Consejo Nacional Electoral (CNE) de Venezuela a que el proceso electoral del domingo sea "transparente, libre y equitativo".

Ojalá haya mañana en esa nación suramericana una jornada electoral pacífica, justa y transparente. Los ojos de la comunidad internacional están sobre Venezuela en esta hora de definición.

*Director Editorial de EL DIARIO DE HOY.